‘Días de cine’ plasma su cinefilia

24/03/2019

La sensibilidad «especial» que el programa Días de cine, de La 2 de Televisión Española, ha tenido siempre hacia el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, en palabras del director Luis Miranda, alcanza una nueva cuota con el ciclo Cine y filias, donde el equipo de este decano espacio plasma «su amor» por el séptimo arte.

El público podrá ver un total de nueve largometrajes dentro de este apartado de la 19ª edición del certamen de la capital grancanaria. «Todas son obras maestras, sin duda», apunta Javier Sales, director adjunto del programa, junto con la redactora Virginia García de Lucas.

La presencia de ambos para informar de los entresijos de esta cita cinematográfica se ha convertido en un clásico desde hace años. En los alrededores de los Multicines Monopol y del teatro Pérez Galdós se les verá estos días realizando entrevistas y tomando imágenes para las piezas que llevan a cabo para este programa de cabecera para miles de cinéfilos.

«Me gusta mucho este festival y cada año me presento voluntaria para venir a cubrirlo. Tiene una línea muy clara, que lo define. Además, tiene la capacidad de preguntarse por el estado presente del cine sin olvidarse de la historia, de dónde viene lo que vemos ahora. Además, me sorprende muchísimo el nivel de cinefilia del público de esta isla, en parte porque este festival ha educado su mirada», apunta Virginia García de Sales.

Precisamente la cinefilia, el amor por el séptimo arte, es lo que ha guiado la selección de títulos de la carta blanca que el festival ha otorgado a Días de cine.

«Cuando el festival nos lo propuso nos sorprendió y a la vez nos encantó. Ha sido un reto y no lo habíamos hecho nunca. Nos dio algo de vértigo y al final lo que proponemos es hablar de cine y de amor por el cine, lo que se llama cinefilia, que es el punto de partida del programa y que equivocadamente está mal visto por algunos últimamente», asegura Sales.

En concreto, se proyectará, bajo el epígrafe de Amor/Pasión/Cine los títulos: Yo, él y Raquel, de Alfonso Gómez-Rejón; El fotógrafo del pánico, de Michael Powell; y Vida en sombras, de Llorenç Llobet Gràcia, con una copia restaurada de esta «visionaria y pionera», según Javier Sales, producción española de 1948.

En Campo/contracampo se podrá ver: El desprecio, de Jean-Luc Godard; El cameraman, de Buster Keaton y Edward Sedgwick; y A través de los olivos, de Abbas Kiarostami. Se completa el ciclo con: Berberian Sound Studio, de Peter Strickland bajo el epígrafe de Banda Sonora; y El hombre con la cámara, de Dziga Vertov, y Persona, de Ingmar Bergman, en el apartado El dispositivo cinematográfico/Camera Obscura.

La lista inicial era más larga, reconocen García de Lucas y Sales, pero hubo que seleccionar y en algunos casos optaron por producciones menos conocidas y que difícilmente el público contemporáneo ha podido ver en pantalla grande.

Estos profesionales de la información cinematográfica consideran «absurdo» que parte de la industria sea reticente a aceptar «los avances tecnológicos» y que plataformas como Netflix produzcan y exhiban en exclusiva algunos largometrajes. «Soy una romántica y me gustan más las fórmulas tradicionales, pero no se le puede poner puertas al campo. Creo que ambos sectores se necesitan y lo que considero horroroso es que pueda llegar a existir un mundo sin salas de cine», lanza Virginia García de Lucas.