Fachada de la sede de la Biblioteca Nacional en Madrid, donde el original de 'Sidereus nuncius' (dcha.) se cambió por una falsificación. / R. C.

El cambiazo «audaz y sofisticado» del libro de Galileo sorprende a los expertos

Creen que el original robado de la Biblioteca Nacional sería casi imposible de 'colocar' en el mercado español

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

Los cacos que pegaron el cambiazo del 'Sidereus nuncius' de Galileo en la Biblioteca Nacional de España (BNE) denotaron «una audacia y una sofisticación extraordinarias». Así lo creen dos reputados especialistas en libros antiguos y excepcionales conocedores del mercado, Javier Madariaga, de la librería Astarloa de Bilbao, y Manuel Sánchez Llorente, al frente de la Librería de Santiago en Madrid y presidente del Gremio de Libreros de Viejo. Pero los talentosos ladrones y falsificadores tendrían «muy difícil» colocar la obra original de Galileo en el mercado español y «a buen seguro optarán por el internacional», según los expertos, que siguen pasmados por su pericia.

«Cuando leí los detalles me quedé anonadado. Soy investigador en la Biblioteca Nacional, conozco sus medidas de seguridad y sé lo realmente difícil que es sacar o meter algo y falsificar un libro del siglo XVII de forma creíble», dice Sánchez Llorente. «Es casi prodigioso falsificar el 'Sidereus nuncius' (El mensajero de las estrellas)», dice Madariaga del valioso tratado distraído de la BNE en 2014 o antes, y cuya sustracción y sustitución por una falsificación no fue denunciada hasta 2018.

De 500.000 a 700.000 euros

«Su precio en el mercado no alcanzaría los 800.000 euros, como se ha dicho. Creo que su valor está entre los 500.000 y los 700.000 euros», dice Madariaga del tratado que recoge los descubrimientos que Galileo Galilei hizo con su primer telescopio -que la Luna tenía montañas, que Júpiter estaba rodeado por cuatro lunas o que la Vía Láctea estaba compuesta por estrellas separadas- y en el que apuntaba ya la teoría de que la Tierra gira en torno al Sol, y no al revés.

Se conocen al menos 40 ejemplares del 'Sidereus nuncius', y dos de ellos se subastaron por 400.000 y 240.000 euros

«No es un códice, es un libro impreso del que hay más copias», precisa Madariaga de una joya que «sí demandarían altos coleccionistas de libros de astronomía en Europa y América e instituciones». «En una calificación del uno al diez lo situaría en un ocho», comenta sobre este libro datado en 1610 y del que se conocen al menos 40 ejemplares en todo el mundo. «Hay otra obra de Galileo que es más importante, los 'Diálogos' donde sí demuestra que el universo no giraba alrededor de la Tierra y que duplica el valor del 'Sidereus nuncius'», apunta.

Christie's ha subastado dos ejemplares similares de la primera edición del 'Sidereus...'. Uno, de la colección Peter y Margarethe Braune, fue subastado en julio de 2019 por algo más de 400.000 euros. El otro, de la Biblioteca de Richard Green, se adjudicó en junio de 2008 por unos 244.000 euros. Sánchez Llorente conoce una segunda edición a la venta por 100.000 euros.

Falsificar libros antiguos que den el pego «exige alta tecnología y un papel verjurado con filigrana casi imposible de hallar»

Libros de esta importancia llegan «muy rara vez» a sus establecimientos, coinciden Madariaga y Sánchez. «No son habituales en el mercado y los suelen ofrecer libreros muy especializados y reputados, que trabajan para universidades, o bibliófilos muy exclusivos», explican. «Los libros robados de esta categoría se suelen recuperar y, si el ejemplar del cambiazo de la BNE saliera al mercado, se detectaría inmediatamente», apuntan. Y así ocurrió con un original de Galileo 'esfumado' de la BNE, que fue robado en 1987 y recuperado un año después. «Los libreros sabemos del celo de los funcionarios de la BNE, y alguien capaz de sacar libros de la sala de raros y curiosos de la biblioteca y pegar el cambiazo denota una alta sofisticación y cierta genialidad», insiste Madariaga, quien cree que ahora el libro habrá sido «enmascarado» con un cambio de portada o de encuadernación. Según le cuentan, quizá cinco falsificaciones del tratado «ya se habrían movido en el mercado». Algo insólito, ya que crear un facsímil no detectable como falso «exige el uso de una tecnología basada en fotograbado de línea o fotopolímeros de difícil detección», explica. «El mercado es exiguo y no parece que dé para la inversión que exige fabricarlos. Falsificar un libro antiguo de 200 páginas es la monda. Es casi imposible encontrar papel verjurado centenario con el gramaje y la marca de agua originales». «Dar con papel de época con filigrana es dificilísimo, por no decir imposible», coincide Sánchez.

Mercado legal

El mercado internacional es mucho más receptivo y «hay clientes que desean y pueden pagar un ejemplar como el 'Sidereus nuncius'», según Madariaga que en 30 años de profesión ha recibido solo dos falsificaciones, «una de un incunable y otra de folletos, que son solo dos o cuatro hojas». Tampoco Sánchez, «muy riguroso en la documentación, y más cuando se trata de obras de cierto precio», se ha topado con falsificaciones.

El presidente de los libreros de viejo recuerda que en el mercado legal internacional sí hay cifras de infarto. «Un libro de salmos de 1640 -Bay Psalm Book- considerado el primero impreso en lo que hoy es EE UU, se convirtió en 2013 en el más caro del mundo al subastarse en Sotheby's de Nueva York por más de 10 millones de euros. Y una primera edición de 'Birds of America', de Audubon, se vendió por casi 9 millones de euros».

En España hay dos asociaciones de libros antiguos. Una de ellas trabaja en ferias y con libros usados de relativa antigüedad. La otra es la Asociación Ibérica de Librerías Anticuarias (AILA) y tiene apenas 30 profesionales. «Por desgracia somos una especie en extinción», reconoce Sánchez Llorente, que también lleva tres décadas en el gremio «y es ahora cuando empiezo a saber algo».

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