Brito exhibe sus ‘universos diminutos’ en artes plásticas

La obra de la artista Nadia Brito parece desafiar con una depurada solvencia los códigos de la intimidad. La última entrega individual de la creadora grancanaria de 39 años, Universos diminutos, se inaugura, el próximo 30 de noviembre, a las 20.00 horas, en el Centro de Artes Plásticas del Cabildo.

F.Z./ LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Su reivindicación del espacio de la casa como esencia y sustancia misma de la historia primigenia de la humanidad se acompaña de un discurso que pregunta por la dimensión simbiótica que ha cobrado la relación del hombre con la naturaleza.

Más de una treintena de obras de pequeño formato en las que se mezclan tintas, collages y otros elementos adheridos al papel, exhibirá Nadia Brito en esta nueva serie, que incluye singulares instalaciones realizadas con porcelana y fibras naturales o porcelanas con pigmentos cerámicos.

Toda la obra incluida en Universos diminutos está producida entre 2016 y 2017. Además, en un vídeo la artista avanzará al visitante cuáles son las pautas que sigue en el proceso creativo de su trabajo.

«Los dibujos tienen en común la técnica: son de tinta china y collage sobre papel, en blanco y negro con ligeros matices. Presentaré un díptico de gran formato que está marcado por unas pautas diferentes de las desarrolladas hasta ahora, supongo que por ser el último dibujo ejecutado», subraya la creadora que desde el jueves expone en el recinto de la calle Colón, nº8, de la capital grancanaria.

Brito tantea en su discurso plástico con una mirada entre poética, antropológica y celebratoria, los indicios de nuestro entorno más próximo e íntimo, acariciando la esencia de la vida y los residuos de la memoria.

Su lenguaje se sustenta sobre las cicatrices de una naturaleza no exenta de una prodigiosa y efímera plasticidad.

«A través de mis dibujos sobre papel, de objetos que voy atesorando celosamente en mi estudio y de figuras de porcelana, pretendo resaltar esta arqueología del desperdicio para mí convertida en pura belleza cotidiana. Le quiero dar una segunda oportunidad a lo invisible, lo roto y lo abandonado», señala la artista, incluida recientemente en la muestra colectiva +F. Artistas postconceptuales en Canarias 2000-2017, impulsada por San Martín Centro de Cultura Contemporánea, y cuyas anteriores entregas, Espacios divergentes y En el aire, se exhibieron durante el pasado año en la sala de arte de la Casa de la Cultura de Agüimes y en la sala La Molina.

Son sus tesoros encontrados, como los llama Brito, que recoge en sus paseos con una mezcla de admiración y melancolía.

«Me fascina la relación entre el hombre y la naturaleza y la simbiosis que se crea entre ambos. En esta última exposición, he querido ir más allá del tema de la vivienda y representar mi preocupación por cómo estamos acabando con los recursos naturales que, a su vez, son una gran fuente de inspiración para mí», agrega.

De igual manera, las instalaciones que complementan la exposición que se mantendrá abierta en el Centro de Artes Plásticas hasta el día 17 de enero, nos colocan en un limbo como seres humanos: «Somos parte del mundo de los vivos y del de los muertos y nuestras pertenencias también. Quedan de testigo para recordarnos lo que fuimos», añade.