Trabajos de desmontaje de las butacas de la Sala Sinfónica del Auditorio Alfredo Kraus, el pasado jueves. / COBER SERVICIOS AUDIOVISUALES

Un Auditorio con nuevas butacas sostenibles

El Alfredo Kraus renueva todos los asientos de la Sala Sinfónica y de Cámara, para los que se utilizan telas 100% recicladas de botellas de plástico

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Las salas Sinfónica y de Cámara del Auditorio Alfredo Kraus lucirán renovadas para el estreno de la nueva temporada a mediados del próximo mes de septiembre. El pasado lunes se comenzó con la renovación de unas butacas que llevaban en uso 25 años.

Este proceso, que ha arrancado en el patio de butacas de la Sala Sinfónica y que irá ascendiendo hasta el segundo anfiteatro antes de acometer la Sala de Cámara, debe estar completado como tarde el 18 de septiembre, asegura Tilman Kuttenkeuler, director general de la Fundación Auditorio Teatro de Las Palmas de Gran Canaria.

Para este cambio se ha tenido en cuenta no solo la cuestión económica y la acústica, sino también la sostenibilidad. Por un lado, se aprovecha el 40% de toda la estructura original. Se mantienen la base que la fija al suelo y los reposa brazos que estén en buenas condiciones, así como la estructura de plástico negra que va debajo de cada asiento para la acústica y donde se identifica el número de cada asiento.

Algunos detalles

Sí que se cambian los asientos al completo. «Hemos optado por una tela para las butacas que sea reciclable. Los hilos de la tela proceden al 100% de botellas de plástico», avanza Kuttenkeuler.

El nivel de deterioro en algunas era muy evidente, tras 25 años de uso. / cober

Se ha trabajo, asegura también, para que se ajusten a la normativa vigente, sean ignífugas y el nuevo material no afecte a la acústica del Auditorio. Tendrán un color algo más oscuro, pero se cuenta con el visto bueno de Óscar Tusquets, arquitecto que diseñó el recinto.

«Hemos optado por cambiarlas porque la mayoría estaban muy deterioradas. Hay que tener en cuenta que han tenido mucho uso durante estos 25 años. No solo los conciertos, sino también los congresos y actividades de todo tipo como orlas. Hay que reconocer que desde un principio se acertó con la elección del material de las butacas, ya que no es habitual que en un recinto de estas características y que se utiliza casi todos los días hayan aguantado todo este tiempo. También ha influido el buen mantenimiento que se les ha dado durante todos estos años, pero sobre todo en las actividades de día, como en los congresos, su nivel de deterioro era muy evidente», reconoce Tilman Kuttenkeuller.

Aplazado por la pandemia

Este cambio de butacas estaba previsto para el verano de 2020, pero se tuvo que aplazar primero por la pandemia de la covid-19 y después hasta que la fábrica elegida asegurara que contaba con todos los suministros necesarios y que sería capaz de entregarlas en tiempo y forma. La empresa que construye las nuevas butacas es BD Barcelona, que trabaja en el sector desde 1972.

Desmontaje de las butacas, el pasado jueves. / cober

La apuesta por el respeto al medioambiente también atañe a los materiales antiguos que se han retirado en cada butaca. «Se lo llevamos a la empresa FDS Canarias SL, que se encarga de separar los materiales y de su reciclaje», apunta el gestor germano.

Durante el proceso de cambio, el Auditorio no se queda en ningún momento sin butacas, ya que mientras por un lado se van desmontando las viejas, por otro se van instalando las nuevas.

En las instalaciones del recinto del paseo de Las Canteras ya se cuenta con el primero de los tres contenedores que llegarán en las próximas semanas con las butacas y hasta la isla se ha desplazado un equipo de profesionales especializados para el desmontaje y montaje.

En total, se han adquirido unas 2.000 butacas y el coste asciende a un millón de euros, señala Tilman Kuttenkeuler.

Aprendizaje de la pandemia

Las limitaciones de aforo y las distancias entre músicos que han exigido los protocolos sanitarios en los meses más duros de la pandemia de la covid-19 han generado un aprendizaje que ahora se aplica en esta reforma.

«Para mantener las distancias entre los músicos, en muchas fases de la temporada se han suprimido las primeras cuatro filas del patio de butacas para ganar espacio. Por eso, ahora en esas primeras cuatro filas y en la última fila del patio de butacas se cambian los anclajes para facilitar estas modificaciones cuando sean necesarias. La estructura anclará al suelo las butacas de cuatro en cuatro, lo que facilitará esta labor», subraya el director general de la Fundación Auditorio Teatro.