Estreno

‘Proyecto Fausto’ rescata el relato de una angustiosa desaparición

20/05/2019

El teatro Cruce de Culturas, en el municipio de Agüimes, acoge el viernes 17 de mayo el estreno grancanario de Proyecto Fausto, una obra de Antonio Tabares, producida por Delirium Teatro, que rescata uno de los sucesos más extraños y trágicos de la historia reciente de Canarias; la desaparición del pesquero Fausto con cuatro personas a bordo en aguas de La Palma en 1968.

La obra, que ya ha recorrido escenarios de casi todas las islas, podrá verse nuevamente en enero en el teatro Cuyás, y su periplo se prolongará por tierras peninsulares, explica Antonio Tabares.

La pieza surgió de la petición de la compañía Delirium a Tabares para que escribiera una obra relacionada con Canarias y protagonizada por mujeres. "No conocía la historia del Fausto. A poco que empecé a investigar, di con este caso y me pareció realmente fantástico, con unas posibilidades dramáticas enormes y que podía ser contada desde el punto de vista de cuatro mujeres", indicó el dramaturgo que en esta obra da voz a las parejas de los cuatro ocupantes del barco, tres pescadores de Tazacorte -Miguel Acosta, Ramón y Eliberto Concepción- y un joven mecánico de El Paso -Julio García del Pino-. El barco, perdido en la ruta hacia El Hierro, fue avistado y nuevamente extraviado. "Apareció en varias ocasiones. A 100 millas de La Palma lo atendió un carguero británico que le marcó el rumbo a Tazacorte. Todos lo esperaban, pero el barco desaparece, hasta que lo vuelven a ver dos meses después... Es una historia dura y novelesca, muy increíble", explica el autor que ha usado esta historia para "tensionar el concepto de verdad" porque "no es posible conocer lo que realmente ocurrió".

Para documentarse, habló con los descendientes de los desaparecidos y con Luz María Cruz, la pareja del mecánico de El Paso. "Es unas historia que pone a flor de piel el sufrimiento que pasaron aquellas familias", dice Tabares. De hecho, además de la angustia por la desaparición de sus amados, aquellas mujeres tuvieron que afrontar todo tipo de especulaciones. "Los pescadores de Tazacorte dejaron seis hijos huérfanos cada uno. Había muchas habladurías. Se especulaba con una fuga a Venezuela, si los habían secuestrado o tenido un accidente. Me interesaba centrar la historia en el sufrimiento de aquellas mujeres que tuvieron que vivir el día a día con el continuo cuestionamiento de lo que pasó", explica.

Por este motivo, su estreno en Tazacorte fue especialmente emocionante. "La historia allí sigue latente. Fueron varias de las hijas de los pescadores. Estaba muerto de miedo. Es muy difícil -reconoce Tabares- escribir sobre personas reales, pero la obra está tratada con delicadeza. Sin obviar ningún detalle, pero con respeto hacia las familias. Me gustaría pensar que sirvió de catarsis para las familias y el pueblo de Tazacorte".

No obstante, la pieza, aunque cargada de emoción, "tiene algún toque de humor; no todo es tragedia. La obra -abunda el dramaturgo- tiene un mensaje bueno: que la vida hay que vivirla pese a todo, que hay que seguir adelante".