‘Michelle’ ahonda en la soledad

11/04/2019

La soledad, la idea de que encerrado en casa y alejado del resto se pueden superar las adversidades también puede convertirse en un material perfecto para una comedia. Estas cuestiones, en apariencia propias para un drama, afloran durante el desarrollo del montaje escénico Michelle, escrito y dirigido por el grancanario Luis O’Malley, que se estrena este sábado, día 13, a partir de las 20.30 horas, en el teatro Guiniguada de la capital grancanaria.

ETIQUETAS:

«Hemos discutido mucho sobre cómo presentar la obra para no descubrir sus secretos. Solo te puedo decir que un día leí una noticia y me entraron ganas de llevarla a escena. Michelle, que se subtitula una comedia muy seria, ahonda en la soledad, en cómo nos podemos encerrar y no dejar que el resto nos ayude», apunta Luis O’Malley sobre esta comedia.

La historia arranca cuando el abogado Maurice Quevedo se encuentra en su despacho, con una pistola en la mano y dispuesto a volarse la cabeza. En ese momento entra un personaje peculiar, sin nombre, que lo transformará todo y logrará que Maurice cambie de opinión.

«Tras escribir Los niños del 21, la gente que me rodea me pidió que escribiera otro drama social. Pero yo necesitaba evadirme con una comedia, aunque en esta aparecen las cosas que me interesan», subraya O’Malley.

Reconoce que una de las lecturas que el espectador percibirá durante el desarrollo de Michelle es que vivimos en un mundo donde cada vez estamos más aislados, a pesar del desarrollo tecnológico. «Cada vez renunciamos más al contacto físico. A la gente le cuesta hasta dar un abrazo. Nos sinceramos más a través del Whatsapp que cuando tenemos a la otra persona delante», apunta con pesar del dramaturgo, director y actor.

Mingo Ruano encarna al abogado Maurice Quevedo y José Luis Massó al enigmático individuo que entra en su despacho. «Cuando murió Miguel Ángel Aristu decidí escribir un texto dedicado a él. Mingo y José Luis son amigos íntimos míos y siempre les doy a leer mis textos. Cuando lo hice se empeñaron en hacerlo», reconoce sobre este montaje que ve la luz gracias a Ángulo Producciones.

Dice que dirigir la obra ha sido «sencillo», gracias a los mimbres con los que contaba. «Reconozco que tenía algo de miedo por dirigir a dos amigos, pero se lo han tomado muy en serio y han estado a mis órdenes desde el primer minuto. El trabajo es el trabajo y el buen rollo existente se transmitirá desde el escenario», añade.