La montaña rusa emocional del duelo

15/06/2018
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La muerte forma parte de la vida», apunta la actriz Malena Alterio. Se trata de una afirmación tan cierta como evidente. Pero cuando llega el momento, tanto en primera persona como cuando el afectado es un ser querido, el mal trago es tan real como inevitable. Por mucho que desde que tenemos uso de razón seamos conscientes de que nuestro paso por este mundo es temporal y el del resto de los que tenemos a nuestro alrededor, la muerte es algo sobre lo que ni siquiera nos gusta hablar.

El inesperado adiós a un hijo es el punto sobre el que se sustenta el montaje teatral Los universos paralelos, que este viernes y sábado, a partir de las 20.30 horas, se representa en el teatro Cuyás de la capital grancanaria.

David Serrano, un habitual en la programación de este recinto de la calle Viera y Clavijo, dirige y adapta el texto del norteamericano David Lindsay-Abaire, al que dos de las actrices protagonistas de la obra, la mencionada Malena Alterio y Carmen Balagué no dudan en calificar como «un genio».

«¿Quién quiere ir a ver algo tan triste?», reconoce Alterio que se preguntó cuando cayó en sus manos la adaptación española del texto de Lindsay-Abaire. Pero una vez leída la obra, las reticencias iniciales y lógicas fueron fulminadas. «La obra no subraya el dolor. Es alentadora. Al final del texto, el propio autor incluye incluye una carta para los actores que la interpretan. En la misma nos dice que no pasemos por encima de los chistes que se incluyen en el texto, porque son muy importantes en el desarrollo de la historia», apunta la actriz con una amplia sonrisa.

La intérprete de exitosas series de televisión como La que se avecina y Aquí no hay quien viva, entre otras, apunta que Los universos paralelos asume una de las funciones que ha encarnado el teatro desde los clásicos griegos. Se convierte en «un espejo» que ayuda a que el espectador entienda su propia existencia.

«Muchos espectadores, tras ver la función, vienen y nos dicen que han sufrido pérdidas y nos agradecen lo que han visto», porque han contemplado una realidad similar a la suya, explica la actriz Carmen Balagué, que da vida en esta ficción a la madre de Patricia, el rol que interpreta Malena Alterio.

«La obra está tan bien escrita que lo que cuenta es extrapolable a cualquier pérdida de un ser querido. Cuando la leí, se me puso la piel de gallina», reconoce Alterio. La actriz viajaba en tren cuando se sumergió por primera vez en esta obra. Cuando terminó de leer el texto no pudo reprimir las lágrimas, para sorpresa de sus compañeros de travesía.

«Es una obra de arte escrita por un genio. Yo lo conocía porque ya había interpretado una obra suya, Buena gente, dirigida también por David Serrano, y protagonizada por Verónica Forqué. Cada personaje tiene su peso. No hemos tenido ni una sola representación en la que percibamos que estábamos un poco fuera. Se debe a que ha diseñado unos personajes humanos, no complicados», asegura emocionadada Carmen Balagué.

El texto de este ganador del premio Pulitzer aborda la realidad de Patricia (Malena Alterio) y Alberto (Carlos Vellido), un matrimonio con una vida acomodada que busca reconducir su existencia tras la muerte de su hijo pequeño en un accidente.

«Si superas el momento, después no estás las 24 horas doliéndote y llorando. La obra no abusa de la lágrima fácil y aprovecha muy bien los momentos cómicos», señala Balagué.

Su compañera de reparto reconoce que Los universos paralelos retrata con maestría «los distintos estadios del duelo», así como las distintas reacciones propias en esas dramáticas circunstancias. Se dibujan sobre el escenario momentos en los que los protagonistas optan por encerrarse en sí mismos, aparecen desencuentros en la pareja motivados por el dolor que les embarga y dudas sobre si mantener intactas las posesiones del fallecido o sacarlas del hogar. «Cada uno vive el dolor a su manera», explica Malena Alterio.

Estas dos funciones en el Cuyás despiden la gira nacional de Los universos paralelos, que arrancó el 14 de marzo del pasado año, con un estreno en Avilés.

Alterio afronta por esta razón estas funciones con cierta nostalgia. «Por suerte, el teatro se queda en el universo y en la mente de los espectadores», lanza una actriz que reconoce que a estas alturas de gira «se siente más dueña» de Patricia, la atormentada mujer a la que dice adiós, hoy y mañana, en el Cuyás.