15/05/2018

El domingo se estrena sobre el escenario del Guiniguada una ingeniosa producción concebida para espectadores precoces de tres meses a cuatro años de edad.

‘Flip’ invita a los bebés al teatro

¿Puede un bebé entender las claves de un viaje fantástico a las estaciones del año? Más de lo que parece. A lo largo de tres momentos (presentación, juego compartido y teatro) el montaje de Acelera Producciones que se estrena en el teatro Guiniguada en la mañana del domingo día 20 de mayo, ‘Flip, un viaje sensorial’, trata de hacer aún más sensibles los lazos invisibles afectivos que unen a padres y madres con sus pequeños.

«Nuestro lenguaje poético pretende estar a la altura de las capacidades infinitas con las que nacen los seres humanos», asegura la bailarina y pedagoga infantil Susana Bros que, junto a la actriz Sara Santana, el titiritero Pedro Pérez, el músico Gustavo Déniz, protagoniza este delicado montaje que dirige Pedro Pérez y que viste Nauzet Afonso. Todas las entradas para las tres funciones previstas se han agotado, lo que da cuenta del interés que despierta este tipo de iniciativas entre los adultos que desean adentrarse acompañados de sus hijos e hijas en una intensa y nueva dimensión llena de plasticidad y sugerencias.

Concebido para espectadores precoces de tres meses a cuatro años de edad, en ‘Flip, un viaje sensorial’, bebés, adultos y artistas literalmente sobre el escenario, disfrutan de una puesta en escena con un lenguaje simbólico basado en los hilos invisibles de afectos que tejen y separan a padres y madres de sus propios hijos. Ese primer y alucinante viaje por el mundo a través del que experimentarán con asombro y curiosidad las sensaciones que éste le ofrece.

Melodías en directo, colores, olores, texturas, danza, malabares e interacción son los recursos empleados en esta primera producción destinada a la primera infancia en la que se embarca Acelera, en la que también colabora el ayuntamiento de Ingenio. Tras presentarse en el Guiniguada girará por varios escenarios de Canarias, aunque sólo 40 personas disfrutan por función de esta experiencia que, atendiendo a la idiosincrasia de tan diminutos espectadores, cuida al máximo cada detalle para que puedan cumplirse sin sobresaltos los objetivos de la misma. Por ello se ha aromatizado el teatro con un olor peculiar y se ha controlado la temperatura de la sala, así como el uso comedido de la pirotecnia lumínica y sonora para evitar sobresaltos en los bebés.

A pesar de que la obra está concebida para la primera infancia los responsables de esta iniciativa no se olvidan de los adultos que acompañan a los bebés, y por ello desde el momento en el que acceden al teatro, ya son parte activa de la obra, convirtiéndose en los propios protagonistas que acompañarán al pequeño Flip en su particular viaje sensorial recorriendo las estaciones del año.