En cartelera

El éxito de Padilla vuelve al Pavón

14/06/2018

En verano de 2017, el madrileño teatro Pavón Kamikaze se lanzó a una aventura espacial de la mano del autor y director canario José Padilla (Tenerife, 1976). Su propuesta, Las crónicas de Peter Sanchidrián, tuvo tanto éxito de crítica y público que el coliseo madrileño repone este montaje que invita a los espectadores a embarcarse en una odisea galáctica.

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«Estamos muy felices por ello», comenta José Padilla sobre esta obra escrita y dirigida por él que se mantendrá hasta el 28 de junio en la cartelera del prestigioso espacio escénico, galardonado con el Premio Nacional de Teatro 2017.

La reposición de la pieza, explica, «tiene mucho que ver con cómo fue la acogida de la función», dice satisfecho por la unanimidad de público y expertos al aclamar la obra. «No he tenido esas críticas en mi carrera, jamás. Fue una locura. Tanto los grandes medios como las páginas independientes de crítica teatral fueron halagüeños. Estoy muy feliz, sobre todo, al comprobar que el público, cada noche, lo disfruta muchísimo y nos lo hace saber», explica el dramaturgo que en abril asistió en Caen al estreno francés de este obra, que ha sido publicada en este idioma. Además, en julio, volverá a representarse en Francia, en la localidad de Nancy. «Está teniendo una repercusión y una vida que no me esperaba», comenta el artista al que le haría mucha ilusión que su obra se pudiera ver en el Archipiélago. «Ese es mi caballo de batalla. Lo estoy intentando y me cuesta la vida conseguir que se lleve a las islas. Ignoro la razón. Es un montaje celebrado y respaldado por la crítica de forma contundente. En Francia la acaban de publicar, pero en mi tierra es como el que oye llover. Me da mucha pena», lamenta el dramaturgo.

Las crónicas de Peter Sanchidrián transcurre durante el fin del mundo. En esos momentos de tensión, los que acudan al teatro podrán intentar salvarse abandonando el planeta. «La función arranca una hora antes de que el mundo quede totalmente arrasado. Nos encontramos en una nave espacial que pertenece a industrias Sanchidrián. Los espectadores son los pasajeros de la nave», explica el dramaturgo que, de este modo, salvará al público del apocalipsis. No obstante, Padilla aclara que el tema principal de la pieza no es el final del mundo, sino el amor y el desamor que se aborda a través de varias historias que contienen elementos de la ciencia ficción, la fantasía, el romance, la acción y el cómic.

La obra, que regresó a la cartelera del Pavón el pasado 6 de junio, es una pieza coral que entraña cierta complejidad interpretativa. En su reposición ha contado con el mismo reparto que participó en su estreno: Laura Galán, María Hervás, Antonia Paso, José Juan Rodríguez, Cristóbal Suárez y Juan Vinuesa. Además, esta vez el elenco se amplía con la actriz Ana Varela, que dobla a María Hervás.

El autor y director confesó que no llegó a imaginarse el éxito de la pieza. «No sabíamos cómo iba a funcionar y la apuesta era alta», explica Padilla que cree que su mayor baza y, también riesgo, era llevar al teatro «algo tan inusual como la ciencia ficción. El secreto del éxito de la obra fue que el público recibió bien esta novedad, pero no había ninguna garantía de ello. Nos alegra saber que no estábamos equivocados al proponer algo más o menos inédito; ciencia ficción con mucha comedia», comenta satisfecho Padilla.

De hecho, el dramaturgo opina que la ciencia ficción se considera un género «poco serio» como para subir a los escenarios teatrales. «De esa irreverencia nacen Las crónicas y lo hacemos sin cortarnos un pelo», explicaba el dramaturgo días antes de que se estrenara esta singular comedia.

El éxito de Padilla vuelve al Pavón

Las crónicas de Sanchidrián no es el único montaje de José Padilla que refrescará la cartelera teatral de Madrid este verano.

Entre el 3 y el 8 de julio, los Teatros del Canal acogerán otra pieza escrita y dirigida por el autor canario. En concreto se trata de Dados, una apuesta de la productora Ventrículo Veloz que aborda los problemas y el rechazo social al que se tiene que enfrentar un adolescente transexual. «Es un tema especialmente delicado porque alude a una realidad cubierta de un estigma bastante grave, el que se impone al mundo transexual», comenta el autor que reconoce que, históricamente, las personas transexuales habían sido marginadas a los espacios más oscuros de la sociedad. «Esta obra niega eso, es una comedia luminosa. No tiene nada que ver con toda esa sordidez que ha sido considerada como parte del mundo transexual», añade Padilla.