«Sus cuadros están unidos a su tierra y a su gente»

22/02/2020

Entrevistamos a César Ubierna, director de la Casa-Museo Antonio Padrón.

¿Qué nos puede avanzar sobre las celebraciones que se avecinan por el centenario del nacimiento de Antonio Padrón?

— Un centenario no se celebra todos los días. Recordar, divulgar, subsanar deben ser los tres objetivos que marquen estos 366 que tenemos por delante. En esta línea deberán ir encaminada la amplia gama de actividades que desde la Casa Museo Antonio Padró. Centro de Arte Indigenista entendemos como una gran celebración de la memoria. Estratégicamente, para lograr estos objetivos, las actividades programadas tendrán ámbito insular y regional, nacional e internacional, con una variada gama de propuestas, algunas de ellas procedentes de iniciativas de participación ciudadana y otras de empresas de producción cultural de gran interés. Sí hemos querido, en función de la disponibilidad presupuestaria, establecer prioridades. Para la realización de este ambicioso proyecto será necesario incorporar a las instituciones locales, insulares y regionales –Ayuntamiento de Gáldar, Cabildo de Gran Canaria y Gobierno de Canarias– también la iniciativa privada a través de empresas interesadas en fomentar la cultura.

— ¿Está suficientemente reivindicada la figura del artista galdense o aún queda mucho por hacer?

— Hay dos ámbitos diferenciados de reconocimiento a su obra. Por un lado, en lo popular, la presencia de la obra de Padrón la podemos encontrar en multitud de espacios y formatos –portadas de libros, discos, carteles de fiestas populares, grafitis, murales, colegios, etcétera–. Podemos decir que hay un gusto por su obra que resulta del agrado popular, pero que no se suele asociar a la autoría del artista. Por otro lado, la historiografía y la crítica artísticas actual realizan esfuerzos por recuperar y reinterpretar todo el legado producido por los artistas españoles antes y después de la Guerra Civil española. Un periodo que abarca, precisamente, los años de formación y de creación del pintor Antonio Padrón. En esa línea han estado las exposiciones Tránsitos: Artistas españoles antes y después de la guerra civil, en la Fundación Caja Madrid, y Campo cerrado: Arte y poder en la posguerra española, 1939-1953, en el Centro Nacional de Arte Reina Sofía, para profundizar y revalorizar la producción artística del periodo. En todas estas manifestaciones la obra de Antonio Padrón ha permanecido desconocida por el gran público. Sin embargo, y a pesar de dicho olvido, su obra es merecedora de ocupar un lugar importante entre los mejores artistas de ese periodo. Probablemente estemos ante uno de los expresionistas españoles más importantes. De ahí que sea este momento el más idóneo para resaltar su extraordinaria aportación al arte nacional e internacional, conscientes de que su obra, tras estas relecturas, será valorada y apreciada con una nueva mirada.

— ¿Al fin se expondrá su obra en Madrid?

— Espero que a la tercera vaya la vencida. Es una deuda pendiente que la cultura canaria tiene contraída con el artista. Ya, desde su muerte, o con motivo de la apertura del museo, en el año 1971, se empezaron a realizar promesas que nunca concluyeron. Valga como ejemplo la intervención Manuel García Viñó, miembro de la Dirección General de Bellas Artes, que manifestó que haría todo lo que de su parte estuviera para montar una exposición antológica de Antonio Padrón en la capital de la nación. Las gestiones están avanzando y esperamos en breve confirmar las fechas y el espacio que mejor pueda acoger la muestra.

— ¿Este centenario logrará finalmente que la ampliación de la Casa-Museo, una vieja promesa del Cabildo, se desbloquee durante este 2020 y se convierta en una realidad?

— Poder disponer de la planta alta de la casa familiar con motivo de su centenario sería un gran logro. Todo el conjunto arquitectónico, en sí ya es un atractivo al encontrar en un espacio las dos corrientes arquitectónicas que marcan la pauta en Canarias en la primera mitad del siglo pasado: el funcionalismo y regionalismo. A esto añadiríamos las posibilidades de mejoras espaciales que el museo necesita y sobre todo de la creación, como contempla su proyecto museográfico, del Centro de Documentación Indigenista (CDI). Tal vez los plazos vayan muy ajustados para llevar a cabo la remodelación del espacio. Tampoco podríamos desdeñar la posibilidad de que el año 2021, cuando el museo cumple los 50 años de su creación, sea un buen momento.

— ¿Con qué aspecto de la obra de Antonio Padrón se queda?

— Su independencia creadora. No conozco muchos casos en la historia de la pintura donde la obra esté tan íntimamente atada al medio geográfico y étnico en la que se produce. Sus cuadros están tan entrañablemente unidos a su tierra y a su gente que, sin éstas, no tendrían razón de ser. El paisaje y la gente con las que el pintor vive y trabaja son el objeto de su arte. A su vez este objeto de su arte es el medio que le otorga la independencia creadora. Una independencia creadora que emana de su obra y que sólo se puede obtener desde la independencia económica que le da la tierra.