Futuro Museo de Bellas Artes

San Martín, un proyecto inviable frente a un deterioro acuciante

31/01/2018

El grupo de Gobierno en el Cabildo de Gran Canaria optó por abrir un procedimiento negociado para reformar el edificio de San Martín ante «los enormes riesgos» que presenta. Además, el presidente de la Corporación afirma que el proyecto ganador del concurso de ideas para el Museo de Bellas Artes es inviable por varias razones.

De este modo, el máximo responsable del Cabildo, Antonio Morales, respondía ayer a las manifestaciones del Partido Popular en las que acusaba al grupo de gobierno de la Corporación insular de «renunciar sin ningún tipo de justificación al proyecto del futuro Museo de Bellas Artes de Gran Canaria» que, según su criterio, iba a quedar reducido a un museo «de tercera división».

En este sentido, Morales señaló que en ningún momento estaban obligados a ejecutar el proyecto ganador del concurso de ideas, un plan que, además, calificó de «inviable».

Morales recordó el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público que impide que este tipo de proyectos se pueda adjudicar directamente. «El concurso de ideas se hace para que la institución que lo demande se haga una idea de las propuestas que un espacio puede admitir, pero nunca es vinculante», indicó.

Además, subrayó que, según los expertos, la propuesta museística esbozada en el proyecto diseñado por Linazasoro & Sánchez era «muy cuestionable».

En tercer lugar, aseguró que tampoco era viable económicamente porque el plan estaba presupuestado en 16 millones de euros. «Nosotros no podíamos hacerle frente, sobre todo si queremos disponer de este espacio de forma inmediata para Gran Canaria en los próximos años», indicó Morales.

El presidente aprovechó la ocasión para aclarar los motivos por los que se optó por el procedimiento negociado para adjudicar las obras de acondicionamiento de San Martín. «El edificio está en unas condiciones precarias, con enormes riesgos, por lo tanto se ha hecho una propuesta formal de convocatoria para que se presentaran tres despachos». Curiosamente, según explicó, uno de los estudios de arquitectos que se presentó a esta convocatoria fue el del presidente del Colegio de Arquitectos de Gran Canaria, Vicente Boissier, quien ha manifestado públicamente su sorpresa por la elección de esta vía. «Él participó en el procedimiento negociado y ahora dice que no lo sabía. Incluso sabe lo que se pedía en la propuesta, las condiciones del proyecto y el presupuesto a presentar», añadió indignado Morales.

El presidente del gobierno insular precisó que se optó por el procedimiento negociado «porque la actuación tiene como objetivo intentar evitar el grave deterioro del edificio, afectado por las termitas, con puntos de sobrecarga y quiebra de la estructura. Había que actuar de forma inmediata para resolver los problemas serios de estructura que tenía», comentó Morales.

La reforma afectará un área ligeramente mayor que la que ocupaba hasta ahora el centro de cultura contemporánea. La idea es que el espacio, tras la rehabilitación, pueda acoger los fondos del Cabildo «para dar los primeros pasos de lo que será el futuro Museo de Bellas Artes».