Rietti juega con la incertidumbre en ‘El futuro es mío y la basura’

15/04/2019

El artista grancanario expone hasta el 30 de abril en la sala S/T de la capital grancanaria un proyecto pictórico desarrollado en su mayor parte en un estudio cedido por La Regente.

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Daniel Rietti (Las Palmas de Gran Canaria, 1991) busca la confusión, por eso mezcla fotografía y pintura hasta fundirlas en un ente compacto e indescifrable. Algo que también logra con el críptico título de la muestra que estos días exhibe en la sala S/T de la capital grancanaria: El futuro es mío y la basura.

Usa tanto el soporte como la técnica para transmitir cierta incertidumbre en el espectador y explorar el concepto de la «impermanencia», por eso disfruta atrapando las «pequeñas ideas que pasan desapercibidas para explotarlas hasta el final». Es con este juego de confusión, donde encuentra «las características más sensibles» con las que se identifica y que le «permiten aceptar la incertidumbre como un estado permanente de trabajo», afirma el creador que de ese modo descontextualiza elementos o los transforma hasta tal punto que genera inseguridad acerca de lo que se está viendo. «Al aceptar esta incertidumbre, se generan desplazamientos conceptuales», indica Rietti.

Para lograr estas composiciones confusas, el artista usa el soporte impreso para pintar sobre él hasta borrar o darle un nuevo significado a lo que allí había.

Esto se aprecia claramente en la obra Balos, realizada en tonos ocres, blancos y negros sobre un fragmento de una valla publicitaria que seccionó hasta dejar solo parte del texto, que reza el nombre del enclave. Al final, el color y la composición evocan la pieza Aborigen de Balos, de Manolo Millares. No es esta la única referencia de Rietti al gran artista canario, que también presenta algunas pinturas realizadas sobre arpillera. «Me interesaba el aspecto basto de la arpillera, la relación con el pasado y su interés por la momificación. Me pareció interesante coger como base estos referentes y usar el soporte más primitivo de todos», comenta el artista que realizó su Ídolo Nº6 con una superposición de capas de esmalte acrílico y óleo sobre arpillera, a la que le sumó una rejilla de cartón.

Igualmente enigmática es la obra La urna del canon, una fotografía impresa a gran formato de la que ya no queda rastro por la pintura que la cubre.

Rietti, cuya obra se ha expuso en la muestra Espacio CV del CAAM, ha desarrollado este proyecto en un taller cedido por La Regenta. Esta circunstancia lo hace vivir con un pie en Madrid y otro en Gran Canaria. «No es lo mismo crear en un estudio amplio, donde puedes trabajar de forma más suelta que en un espacio reducido», comenta este licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona que completó sus estudios con el curso Creatividad y estrategias en fotografía contemporánea, impartido por Vallhonrat, quien aporta un texto en el catálogo editado para la ocasión que también cuenta con las firmas de Alejandro Alonso Moro y Toni Ledentsa.

Rietti realizó un máster de Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Audiovisual en el Reina Sofía, especializándose en crítica de arte. «¿Cómo va a haber críticos en Canarias si no hay un circuito artístico ni galerístico ni coleccionistas? Los pocos galeristas que hay se rompen la cabeza para hacer lo que pueden», se lamenta.