Subasta

La subasta de ArtSpace se salda con 41 obras vendidas en una hora

14/06/2019

La creación canaria se impuso ayer en la subasta de arte organizada por ArtSpace en el Centro de Iniciativas Culturales de la Caja de Canarias a la que acudieron medio centenar de personas.

Las Palmas de Gran Canaria

Las obras de Jorge Oteiza, incluida la escultura monumental Oposición de dos matrices, con un precio de salida de 700.000 euros, se quedaron sin vender. Las compras fueron modestas. Se vendieron un total de 41 piezas por un montante total de unos 77.300 euros. Los precios de las ventas oscilaron entre los 100 euros de la pintura en técnica mixta Orquídea (2019), de la joven artista María Torres, y los 18.500 euros del óleo sobre tabla Tres campesinas canarias (1950), de Felo Monzón, adjudicada al misterioso propietario de la paleta 23, que pujó a través de la mesa, haciéndose con ella al precio de salida. Sin vender quedaron las piezas de figuras como Rafael Canogar, Martín Chirino, Wilfredo Lam, Néstor Martín Fernández de la Torre, Cristino de Vera, Antonio Saura, Rafael Alberti, Eduardo Arroyo o Joan Brossa.

Emoción.

Apenas hubo pujas. Las piezas, en su mayor parte, se vendieron al precio de salida.

La emoción la puso por segundo año consecutivo Leticia Permuy, la jefa de ventas de la casa Segre, quien, a pesar de que algunos lotes fueron retirados de la subasta, ofertó a los presentes las 177 piezas de arte en poco más de una hora y sin dar cabida al error. Algo que el público con un aplauso final.

Solo algunos aguafuertes del surrealista Juan Ismael (Fuerteventura, 1907-19081) y varias pinturas en técnica mixta del joven creador Himar Suárez (Gran Canaria, 1983) dieron algo de juego en las pujas debido a su modesto precio de salida. También fueron disputadas las pinturas fechadas en 1989 sobre cartón y papel de César Manrique (Lanzarote, 1919-1992), que fueron vendidas por 6.500 y 6.000 euros, aumentando sus precios de salida en 1.500 y 1.000 euros, respectivamente.

El surrealismo fue uno de los estilos con más tirón entre los coleccionistas. De Óscar Domínguez se vendieron dos grabados, uno realizado para el libro Poésit et vérité 1942, y otro fechado en 1949, por 850 y 2.000 euros respectivamente. De Juan Ismael se traspasaron tres aguafuertes y de otro surrealista, Paco Juan Déniz (San Mateo, 1956 ), se adjudicó el acrílico sobre cartón Adán y Eva (2000) por 600 euros.

También se despacharon al precio de salida la serigrafía del Juan Hidalgo (Gran Canaria, 1927-2018) Rosa, espejo y condón (1981), por 400 euros, la obra en técnica mixta sobre cartón de Pepe Dámaso (Agaete, 1933) Cabeza de caballo (1981), por 1.800 euros y el dibujo de temática quijotesca del Tony Gallardo (Gran Canaria, 1929-1996) más expresionista, por 1.000 euros.

A por la tercera.

«Estoy contenta. Las obras que estaban en precio han salido todas. Las que se ponen demasiado caras no salen», comentó al término de la subasta la promotora de la iniciativa, la marchante Miriam Domínguez.

De hecho, ni siquiera el renombre de algunos autores sirvió para despistar a los compradores que sabían que esas piezas estaban por encima del valor del mercado. «La gente que compra sabe lo que compra», recalcó Domínguez sobre este matiz.

La responsable de ArtSpace está convencida de que el próximo año se realizará una tercera subasta de arte. «Voy a seguir porque es importante que el mercado del arte en Canarias se reanime», indicó sonriente al término de la subasta.

En la cita de ayer se ofertaron un total de 177 piezas de alrededor de medio centenar de autores con proyección nacional, internacional y local. También jóvenes creadores canarios como Daniel Rietti, Himar Suárez y María Torres vendieron sus trabajos en la subasta.