La sociedad líquida según Artiles

18/05/2019

Es difícil escapar del curso arrollador de los tiempos que corren. Esa es la idea que transmite Raúl Artiles (Las Palmas de Gran Canaria, 1985) en su proyecto Vórtice, que exhibe en la galería Manuel Ojeda de la capital grancanaria hasta el próximo 28 de junio.

ETIQUETAS:

El creador grancanario y sus dibujos realizados en carbón han ocupado la sala de la calle Buenos Aires en un proyecto que gira en torno a la idea de modernidad líquida del filósofo Zygmunt Bauman; un mundo en el que todo es inestable, precario, de consumo rápido, provisional, ansioso de novedades y, con frecuencia, estresante.

Esa fuerza líquida es la que lleva al papel a través de remolinos gigantes y masas de agua en movimiento. «Trabajo las cascadas porque son una metáfora sobre esa vida líquida de la que habla Bauman. Esas imágenes no dejan de ser un recurso para hablar de lo que me interesa», explica el autor que presenta algunos trabajos realizados durante su residencia artística en el centro de producción Fundación PROG Zentrum Für Kulturproduktion de Berna (Suiza).

Cinco obras, un mural en gran formato realizado con distintas secciones de papel y una gran instalación en la que aparecen dos colchonetas de playa al pie de una gran cascada son las piezas que conforman Vórtice. «Intento hablar de un contexto donde todo es inestable y líquido y tenemos que buscar una forma de flotar», comenta el creador que expuso su primera individual en un museo en 2015, en la sala San Antonio Abad del Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM).

«Las colchonetas son una herramienta para flotar, para guiarte, hacen referencia a los botes salvavidas, a la inmigración», abunda sobre este elemento que, situado junto a la catarata, se convierte en un elemento flotante casi ridículo. «Me gusta jugar con la imagen del turismo y llevarlo a temas actuales y candentes del día a día. Al principio, tenía muy presente el problema de los refugiados; eran especie de pateras, pero llevadas a mi punto frívolo e irónico».

También el tobogán de agua tiene un papel simbólico en su trabajo. «Es una especie de camino que nos guía. Es la metáfora de una herramienta que nos ayuda a tener un discurso, un relato propio en un contexto inestable», dice Artiles acerca de este elemento que aparece en un mural de seis metros de altura y en el que también presenta un panel totalmente negro pintado a carbón.

La estancia realizada en febrero en Suiza, gracias a un intercambio artístico promovido por el Gobierno de Canarias, le ha permitido constatar que «los artistas tienen los mismos problemas en todas partes. Hoy en día, tanto si estás en el centro de Europa como si estás en la periferia, te vas a enfrentar a la misma problemática. Ya no hay una ultraperiferia a nivel creativo», sostiene Artiles que volvió a su tierra recientemente tras vivir en Múnich entre 2014 y 2018.

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de La Laguna, completó sus estudios artísticos en la Universidad de Braunschweig (Alemania).

Durante su intensa trayectoria ha trabajado como asistente de artistas como Arnulf Rainer, Laura González, Ray Smith o Fernando Álamo. En 2016 fue galardonado como mejor artista joven en la primera edición de la feria de dibujo contemporáneo Drawing-Room de Madrid. Además, sus piezas se incluyen en la colección del CAAM y de la Fundación Barrié, de A Coruña.