Inauguración de Frida: Mole, Chocolate y Tequila

¿Qué encontrará quien se acerque a la Casa de Colón? Desde el punto de vista cuantitativo, dos docenas de cuadros sobre lienzo y madera, en acrílio y duotono, sobre Frida Kahlo (1907-1954), uno de los iconos del arte de México.

CANARIAS7 / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

¿Y por qué Frida? De entrada porque, como subraya, es parte de la cultura en su país. «Me llamaba la atención su mirada y me puse a investigar lo que sentía, lo que podía haber detrás del icono que es Frida. Porque en su mirada hay mucho dolor, mucha alegría y mucha fuerza de voluntad. En México hemos crecido con su vida y con su historia. Para nosotros es un pilar, además de un símbolo de la lucha de las mujeres y de la capacidad de superación». Porque la vida de Kahlo no fue fácil, al estar marcada por una salud frágil, con un cuerpo literalmente roto y donde el dolor era el pan de cada día. Dolores, por cierto, que también establecen un vínculo muy personal entre la gran Frida y su paisana Crespo, que entendió mejor a la pintora y al personaje en que se convirtió cuando tuvo que batallar contra un par de hernias discales bastante rebeldes.

Seguimos con las preguntas: ¿por qué mole, chocolate y tequila? Así lo explica: «Son tres sabores que pueden representar lo que es México y también Frida. Mole, por lo picante; el chocolate, por un lado por lo dulce pero, por el otro, por lo amargo, y el tequila porque ayuda a suavizarlo todo».

Rodeada de cuadros, pinceles, paleta y demás utensilios, Julia Crespo recuerda que desde niña le gustaba dibujar y pintar. Ya en Canarias buscó quien la tutelase artísticamente y dio con Miguel Ángel Salazar y la Universidad Popular, en Guanarteme; en México fue Héctor Herrera quien completó su formación artística y la introdujo en la pintura sobre madera. En noviembre de 2014 alzó el telón de su primera exposición, en los salones del Real Club Náutico de Gran Canaria y ahora está hecha un flan retocando los detalles de esta muestra que enseñará en la Casa de Colón. ¿Por qué en ese recinto? Según admite, porque de alguna manera le sirve de puente con su tierra, un país que tiene presente y con el que conecta también en cuanto coge los pinceles. Estos, de paso, le sirven de cordón umbilical con su madre, lejos en el mapa pero muy presente siempre y más ahora que afronta el reto de la exposición.