Exposiciones

Esther Ferrer, una histórica en el CAAM

17/10/2019

El Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) acoge tres exposiciones que abren puertas a tres mundos muy diferentes: la criolidad identitaria de Reunión, una colonia francesa enclavada entre Asia, África y Oceanía que inspira el trabajo del artista Jack Beng (1951, Isla Reunión); una selección de obras de la pionera española de la performance, la artista conceptual Esther Ferrer, y una muestra colectiva que, bajo el título No News, Good News, reúne piezas de diez creadores canarios, de entre 30 y 40 años, que exploran la capacidad de las imágenes para ofrecer nuevos significados y lecturas.

La disparidad de las tres propuestas es, en opinión del director del CAAM, Orlando Britto, las hace interesantes al permitir «adentrarnos en diferentes territorios» con un «proyecto intergeneracional».

La más veterana es la premio Velázquez de 2014 Esther Ferrer (San Sebastián, 1937). La integrante del grupo ZAJ, del que formaron parte el canario Juan Hidalgo, Ramón Barce y Walter Marchetti, expone en la segunda planta del museo siete hitos artísticos de su carrera en forma de instalaciones y fotografías.

En sus trabajos invita a reflexionar sobre el sentido del arte, del tiempo o de la infinitud.

«¿Cómo se puede representar el tiempo?», se pregunta la artista. Una cuestión que intenta responder con su serie Autorretrato en el tiempo, donde une mitades de su rostro fotografiados en distintos momentos de su vida, entre 1981 y 1999, para resaltar la huella de los años en su cara.

También el tiempo moldea su instalación La parte de los ángeles, un título que se refiere a ese porcentaje de los alcoholes que se evapora durante la destilación. La pieza está compuesta por vasos con coloridos licores e hilos pendidos desde el techo que muestran el camino hacia la invisibilidad. «Los licores van evaporándose y a través de fotos se puede ver la transformación de la obra», señala la artista que se vale de la ironía para criticar el efecto idiotizante de la televisión en TV Prisión, una taza de váter situada frente a una pantalla ocupada por rejas, o para reflexionar sobre el papel del público en el sistema del arte con su juego de espejos de En el marco del arte, una potente obra que convierte al espectador en protagonista de la pieza con la que Ferrer representó a España en la Bienal de Venecia de 1999.

Últimamente Ferrer está embarcada en la posibilidad de representar el infinito. Una de sus aproximaciones a este concepto inasible es su instalación Pi, compuesta por lienzos y dibujos en los que asigna distintos colores a los innumerables decimales de esta constante matemática, además de una proyección y un audio donde la gente explica cómo se imagina la inmensidad.

Por su lado, el reunionés explora a través de sus intalaciones y esculturas en sus orígenes identitarios y en la memoria de Reunión, un territorio insular y criollo con «una historia dramática». El artista reivindica distintos hechos históricos y la memoria de los esclavos, cuyos cuerpos eran enterrados a la orilla del mar y, por tanto, desaparecían. Además, con humor y poesía, indaga en su mestizaje combinando elementos de la cultura indostánica y china heredada de sus antepasados.

Por último, la tercera planta está ocupada por la exposición colectiva No News, Good News, con obras de Luna Bengoechea, Néstor Delgado, Paco Guillén, Diego Vites y los dúos artísticos Lecuona y Hernández, Pérez y Requena y Lena Peñate y Juanjo Valencia.

La muestra, que ya se pudo ver en la sala del Instituto Cabrera Pinto de La Laguna y que ha sido producida junto al Gobierno de Canarias, reúne instalaciones, objetos, dibujos, fotos y vídeos que cuestionan la forma de representar el pasado, las cartografías, lo predictible o los conflictos fronterizos.

Las tres exposiciones han contado con un presupuesto total de 164.000 euros.

Inauguración.

Las muestras se exhiben hasta el 1 de marzo. El viernes 18 de octubre, a las 19.00 horas, Ferrer protagonizará una performance. También el miércoles 23 de octubre, el artista Jack Beng-Thi realizará una acción. Al día siguiente, el músico y poeta galo Robert Navarro brindará un homenaje al reunionés.