El tenor venezolano Aquiles Machado, que formará parte del concierto del martes, día 21, en Santa Ana. / C7

Aquiles Machado: «La ópera me ha convertido en una mejor persona»

El tenor participa en el Concierto de Navidad que ofrece la Orquesta Sinfónica del Atlántico, el día 21, en la Plaza de Santa Ana de la capital grancanaria

FRANCESC ZANETTI Las Palmas de Gran Canaria

El tenor venezolano Aquiles Machado (Barquisimeto, 1971) es el cantante más carismático del Teatro Real de Madrid. Pertenece a la élite operística mundial desde que debutó en La Scala de Milán en el año 2007 y constituirá todo un lujo para el público grancanario que pueda estar presente, invitado por la Orquesta Sinfónica del Atlántico, en el Concierto de Navidad que tendrá lugar el próximo martes, día 21 de diciembre, a las 20.00 horas, en la Plaza de Santa Ana de Vegueta.

Machado, que reside en Madrid desde principios de los noventa, está muy contento de afrontar este concierto en el que compartirá escenario con el tenor tinerfeño Augusto Brito y la cantante Paula Costes, interpretando un programa variado que dirigirá la maestra Isabel Costes en el que se entrecruza lo popular, con villancicos tradicionales, y lo culto, con fragmentos de conocidas óperas y operetas francesas e italianas. «Cantaré el dueto de 'Don Carlo' de Verdi, 'El Cid' de Massenet, el dueto de la opereta 'La viuda alegre' Franz Lehár y unos villancicos, entre otros, uno venezolano popular, 'Niño lindo', que es también una canción de cuna que me trae muchos recuerdos porque siempre se escuchó en mi casa», señala.

El tenor, que realiza aproximadamente cuarenta funciones de ópera anuales, opina que este tipo de eventos populares acerca la música al gran público. «Existe una especie de terror infundado sobre la supuesta complejidad de la ópera, pero en realidad tiene una vinculación inmensamente popular con la gente. Las personas que se acerquen al mundo de la ópera se darán cuenta cuando la escuchen que conocen más de lo que creen. Estos eventos en los que se entremezclan distintos géneros confirman una verdad: que solo existen dos tipos de música, la que está bien hecha y la que está mal hecha. Tanto un formato como otro posee su calidad y valor, y lo que es importante es saber apreciar la emoción que nos produce lo que escuchamos».

«Soy pro-Navidad. Esta época alimenta mis recuerdos familiares en casa de mi abuela en donde nos reuníamos para comer un pavo», reconoce Machado, que mantiene una relación profesional con la maestra Isabel Costes y con la Orquesta Sinfónica del Atlántico a través de Marcelo Herrera, productor y asesor de artistas, entre ellas de la canaria Nancy Fabiola Herrera.

«Con la maestra me atrevo a decir que tuve una suerte de enamoramiento musical a primera vista. Desde entonces estoy abierto a todo lo que me propone, que tiene una gran calidad artística», dice el artista venezolano.

El que fuera el alumno más aventajado de Alfredo Kraus, que ha trabajado con prestigiosos maestros y directores de escena en los principales teatros europeos, recapitula y se sincera cuando revela que «la ópera me ha convertido en una mejor persona». «Sin la ópera no hubiera tenido la oportunidad de acercarme a infinidad de vivencias y muchísimas formas de arte que me han enseñado a redefinirme como ser humano, que todo requiere un esfuerzo y una disciplina, y que uno no debe desilusionarse ante cualquier adversidad o revés temporal», añade.

El magisterio de Kraus

Comenzó sus estudios en Caracas y posteriormente recibió una beca del Banco de España y del Mozarteum de Venezuela para continuar sus estudios en España con Alfredo Kraus en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid en 1996. De su maestro de deshace en elogios: «Kraus es un referente presente hoy en día. Me enseñó no sólo la técnica vocal sino a ser honesto con el público, además de la lección más importante de lo que uno debe ser como artista: vivir la profesión con dignidad y respeto hacia todas las personas que la integran, desde los directores a los técnicos del teatro, porque todos tienen y cumplen responsablemente un papel fundamental en el espectáculo».

Aquiles Machado advierte que «todos los cantantes líricos estamos aún sufriendo los efectos que la pandemia produjo sobre los teatros y sus programaciones regulares». «Muchos estamos ya pensado en la temporada próxima, aunque la situación no termina de normalizarse en muchos países que mantienen restricciones de aforo y teatros cerrados», añade el tenor.

«He visto con mis propios ojos cambiar pistolas por violines»

El tenor venezolano Aquiles Machado confiesa que «escucho de todo». «Es uno de los grandes 'males' que me distinguen. Evidentemente oigo mucha música académica porque es lo que me apasiona, pero también me seduce la música folclórica y popular, el jazz, el blues... Mi discoteca musical es muy ecléctica: va desde Sabina a Frank Sinatra, pasando por Chavela Vargas, Bola de Nieve, Buika o Alfredo Sadel. Eso le permite a uno entregarse a una terapia auditiva con la que te acercas a otras sensibilidades y maneras de comunicar, porque la música es eso, una forma integral de comunicación», sostiene el cantante que añade que «la base rítmica del reguetón me encanta». «Lo que aborrezco son sus rudas y groseras letras que dedica a la mujer. Tengo dos hijas y me incomoda que las nuevas generaciones no sean más críticas y exigentes con los textos que escuchan. Pero puede que en el futuro aparezcan estilos y manifestaciones aún más feas y que el reggaetón empiece a parecerme bellísimo», añade.

«Yo vengo de una realidad muy particular», explica Machado. «Nací y me crié en Venezuela, me formé en el Sistema de Orquestas y la música me dio la oportunidad de cambiar mi realidad».

Por ello apela al poder de la música como herramienta de transformación social y la califica de 'sanación para las almas', porque incluso puede cambiar realidades y transformar la violencia. «He visto con mis propios ojos cómo se cambiaban pistolas por violines», rememora.

Concluyó en Sintra (Portugal) la temporada y empieza el año viajando a Venezuela para afrontar 'Carmen' en el papel de Don José. También trabajará en su país en un taller con los integrantes del Coro Simón Bolívar un 'Gloria' de Vivaldi en donde también dirigirá a la orquesta, otra de sus facetas poco conocidas.