El Apolo de la Granja de San Ildefonso recupera su dedo meñique

ATLAS ESPAÑA

Extraviado hace más de 30 años por los reales jardines de Aranjuez, como buscar una aguja en un pajar. Difícil de encontrar y de escapar del vaivén de visitantes. Más aún cuando se trata de un fragmento muy pequeño, pero de un valor enorme. Como si el tiempo no hubiese pasado por él, regresa minuciosamente a su lugar gracias a un vecino que se lo encontró paseando. Porque Apolo es fuente de vida y curación, poderoso como el mismo sol y lleno de energía. Una energía que tanto tiempo después, le permite volver a tocar la lira. -Redacción-