Álex Ubago. / arizmendi

Entrevista a Álex Ubago, músico

«Si tienes mal de amores, escuchar a Ubago puede ser un poco masoca»

El cantautor celebra 20 años de carrera con un disco recopilatorio con colaboraciones

CARLOS R. VIDONDO

«¿Qué pides tú?» se preguntaba en 2001 un jovencísimo músico que apenas acababa de componer sus primeras canciones. Veinte años después no sabe si podría haber pedido algo más. Álex Ubago (1981) celebra sus dos décadas en la carretera con un álbum que recopila 18 de sus mejores canciones regrabadas y cantadas a dúo con 18 colaboradores y amigos. Un «repertorio de singles» que ya colgó el cartel de no hay billetes en su concierto de Madrid y que el día 25 llegará a su casa y ante su público del Victoria Eugenia. Pero ahora es momento de echar la vista atrás.

- Viajemos al principio de todo. ¿Quién era Ara?

- ¡Vaya! Me he quedado bastante sorprendido. Ara es Araceli y fue mi primera novia formal cuando teníamos 17 años o así. De hecho, la primera maqueta que grabé con cinco canciones propias, en realidad, era un regalo de cumpleaños para Ara. Le había escrito esas canciones y las grabé en el 'home studio' de mi primo David. Y luego, por circunstancias de la vida, aquella maqueta llegó a manos de Iñigo (Argomaniz) y vino todo esto.

- ¿Le resultaba más fácil romper aquella timidez con las canciones que en el cara a cara?

- Nunca me he considerado una persona tímida, al revés, siempre he sido muy abierto y con mucho sentido del humor. Quizá mi lado más tímido se vio cuando empecé en esto y me puse frente a los medios. No estaba acostumbrado a los focos, ni a los periodistas, ni a las ruedas de prensa. Ahí me gané esa etiqueta porque me apocaba y me imponía. Yo soy un tío al que no le cuesta decir 'te quiero' y 'te echo de menos', pero quizá me sea más fácil decirlo a través de la música. Mi lado más sensible y sincero ha dicho muchas más cosas a través de las canciones que en el cara a cara.

- Para escribir una balada de amor, ¿hay que estar pensando en alguien? ¿O se le puede escribir al sentimiento de estar enamorado?

- Al principio de mi carrera siempre pensaba en alguien cuando escribía una canción pero, cuando fui cogiendo oficio, he sido capaz de escribir sin tener a alguien en la cabeza. De hecho, a día de hoy, puedo escribir una canción de desamor aunque mi vida sentimental es muy estable y estoy felizmente casado. Pero esas historias me parecen muy inspiradoras. Otras veces me sitúo en el relato de un amigo, en una película o en un momento anterior de mi vida.

- No todos tenemos una vida de aventuras como Dylan o Sabina.

- Incluso le he oído decir al propio Sabina que escribir siempre sobre ti y las cosas que te pasan es muy aburrido. Es más interesante mirar a tu alrededor y contar historias de terceras personas en primera persona.

- Cuando piensa en que ha puesto banda sonora a tantas y tantas parejas, pero también consuelo a otros tantos desamores, ¿qué siente? ¿Responsabilidad?

- Siento orgullo. Es una sensación muy bonita saber que acompañas a muchas personas en momentos de soledad o de enamoramiento. Hay parejas que me cuentan que tal o cual canción es con la que se conocieron o la que bailaron en su boda. También me ocurre con las de desamor. Siempre digo que cuando tienes mal de amores, escuchar a Álex Ubago puede llegar a ser un poco masoca (ríe). Pero si te sientes identificado, también te sientes menos solo.

- Si no hubiera sido por Ara, quizá hubiera terminado empresariales y estaría ahora 'picando' Excel en una oficina. ¿Nunca tuvo un plan B para la música?

- ¡Vete a saber! Tener un plan B está bien siempre que eso no implique que no pongas el 100% en el plan A. Como en todas las familias, el tema de la música se ve como una profesión inestable y complicada, y yo lo veía como algo inalcanzable. Así que seguí mi camino en la uni con la música como hobby. Pero cuando empecé a sentir que lo que yo hacía podía gustarle a alguien, aposté por ello y mis padres me apoyaron.

- Fernando y Antonia fueron su primer público.

- Tengo fotos con dos años cantando con instrumentos de juguete. Es algo que he mamado en casa. Mi madre canta muy bien y, de hecho, tengo un dueto con ella en la última canción de este disco.

- ¿Recuerda la primera canción que escribió?

- Tanto como la primera no. Pero, de mi primer disco, 'Hay que ver' y '¿Sabes?' son dos canciones que le escribí a Ara en aquella primera maqueta. Luego Iñigo (Argomaniz) me dijo que quería que le mandara más canciones, antes de poder sentarnos con una discográfica. Y yo le decía. ¡no tengo!

- Porque fue Argomaniz quien le animó a dar el salto. Sin embargo, la decisión le generó mucha ansiedad.

- Lo que me generó aquella ansiedad fue tomar la decisión de dejar la uni para apostar por la música. Estaba terminando el primer año de Administración de Empresas cuando me di cuenta de que aquello no era lo mío, pero me preocupaba mucho dar un disgusto en casa. Estuve muchos meses guardándome eso y tuve un episodio de alopecia areata, que suele ocurrir cuando se somatiza todo ese estrés. Cuando por fin hablé con mis padres para decirles que quería dejar la carrera para dedicarme a la música y ellos me dieron su beneplácito, se me cayó una enorme mochila y desapareció todo. No sabía lo que iba a pasar, pero ya había elegido un camino.

- Si hace ahora un 'flashforward' al concierto de la semana pasada en Madrid, ¿qué sintió al volver a revivir sus grandes éxitos con un 'sold out'?

- Fue un subidón tremendo, disfruté muchísimo. Hacía tiempo que no tocaba en Madrid por circunstancias varias y ver el teatro lleno fue mágico. La gente coreaba desde la primera hasta la última canción. Pudimos disfrutar de un repertorio que, bueno, es lo que te dan 20 años. Es un repertorio de singles.

- ¿Y cómo eligió las 18 canciones del disco? ¿Son sus favoritas? ¿Las favoritas de sus fans? ¿Las que dictan los números?

- En el disco hay 12 o 13 canciones que no podían faltar porque han sido los singles más importantes de mi carrera y conectaron claramente con la gente. También hay otras que son más recientes y que igual no fueron singles pero que por razones personales son muy especiales. Es una mezcla de todo.

- Le ha dado una nueva vida a estos temas.

- Regrabamos todo, hay algunas que las hemos cambiado totalmente y una mayoría que mantiene la esencia de sus originales pero con un sonido más actual. El objetivo era no desvirtuarlas, aunque en algunas sí nos hemos atrevido un poco más.

- No ha escogido ningún tema de 'Aviones de cristal' (2006) y tan solo una de 'Calle ilusión' (2009). ¿Qué pasó esos años?

- Al principio hice una lista de más canciones que sí incluían alguna más de estos dos discos, pero finalmente ganaron otras. No es por nada en concreto, me gustaban más las canciones de otros.

- Y entre los artistas que colaboran en los duetos hay de todo. Desde cantantes emergentes a extranjeros.

- Hay 18 canciones y 18 colaboradores, algunos más jóvenes como Leo Rizzi y Ainoa Buitrago y otros que ya llevan un recorrido como Beret, Álvaro Soler o Nil Moliner. También amigos como La Oreja, Antonio Orozco, Andrés Suárez y ELE, con quien canté en Chillida Leku el año pasado.

- ¿Alguno estará en el Victoria Eugenia el día 25?

- En estas primeras presentaciones no estaré con invitados, aunque al de Donosti me hubiera gustado subir al escenario a La Oreja, pero están de gira por América. Los directos de momento los estoy centrando en las canciones, en mi banda y en mí, hasta que encajen todas las piezas.

- Y después de esto, ¿hacia dónde se dirige Álex Ubago?

- La idea es seguir disfrutando de la música y haciendo canciones y discos. Cuando llegó la pandemia tenía prácticamente terminado un disco de inéditos que tuvimos que ir retrasando. Tengo muchas canciones en el cajón esperando para ser liberadas y compartidas. Esto marca como una nueva etapa, un antes y un después.

- Por cierto, ¿qué fue de Ara?

- ¡Todavía le suelo ver! (ríe). De vez en cuando nos encontramos. Ella también se casó, fue madre y tiene su familia. Guardo con cariño muchos recuerdos muy bonitos de aquella época y de tanto en cuando tomamos un café. Para mí, como artista y como persona, marcó un momento muy especial en mi vida.