Así alcanzan las grandes empresas más poder que los gobiernos

El periodista Alec MacGillis analiza en 'Estados Unidos de Amazon' el polémico éxito del gigante de la distribución

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

El pasado 1 de abril, los trabajadores de una de las sedes logísticas de Amazon en Nueva York aprobaron crear el primer sindicato de la compañía. Hasta ese momento, el coloso de internet había tratado por todos los medios de evitar el surgimiento de asociaciones de trabajadores, bajo el argumento de que «tener una relación directa con la empresa es lo mejor para nuestros empleados».

¿Pero cómo se llegó a ese momento histórico para los derechos de los trabajadores de las nuevas grandes corporaciones? ¿Por qué la sindicación de los empleados del gigante de la distribución, una noticia que hace unas décadas apenas habría llamado la atención, abre periódicos e informativos en la televisión? Algunas de las respuestas están en el libro 'Estados Unidos de Amazon', que acaba de publicar en España la editorial Península y que deconstruye el capitalismo contemporáneo, en el que unas pocas empresas, empezando por la dirigida por Jeff Bezos, alcanzan en ocasiones más poder que los propios gobiernos.

El autor de 'Estados Unidos de Amazon' es Alec MacGillis, periodista de 'New Yorker' y de la fundación ProPublica, que indaga en la esencia de la empresa de Bezos a través del retrato de los cadáveres en el armario de la compañía, que no siempre son metafóricos: accidentes laborales que no fueron resueltos, el atropello de una niña por una furgoneta que repartía paquetes de Amazon, acoso dentro de las factorías, destrucción de los tejidos empresariales locales y explotación de los trabajadores en la larga cadena desde que un cliente hacía un encargo hasta que llegaba a su domicilio.

MacGillis es muy crítico con Bezos, al que acusa de evasión de impuestos. «Incluso ahora que cosechaba al fin beneficios, era muy poco lo que contribuía al bienestar común. Al canalizar sus ganancias a través de una oficina en Luxemburgo, Amazon evitaba tener que pagarle al Gobierno de Estados Unidos 1.500 millones de dólares», escribe el autor, que también 'desnuda' al Bezos filántropo: «Anunció que iba a destinar 2.000 millones de dólares a ayudas para familias sin hogar y centros de educación infantil Montessori. Aquello situaba el total de sus donaciones caritativas en menos del 2% de su patrimonio neto».