La escritora y comunicadora Noelia Adánez protagoniza el próximo martes una charla en la Casa-Museo Pérez Galdós. / C7

«La alargada sombra proyecta hasta hoy que Galdós era un caballero y Pardo Bazán una puta»

La escritora Noelia Adánez ofrece una charla sobre la relación de amor y amistad entre ambos escritores, el próxim martes, en la Casa-Museo del autor grancanario

ANGELA DI CARLO Las Palmas de Gran Canaria

La escritora, comunicadora y activista cultural Noelia Adánez considera que todavía se mantiene la insistencia de acercarse a la escritora Emilia Pardo Bazán y a la relación de amor y amistad que mantuvo con Benito Pérez Galdós desde una perspectiva amarillista o rosa, de insistir en la erótica, en que carece de decoro y es una pícara. Y cuestiona de cómo es de alargada la sombra que proyectaron algunos contemporáneos que fueron críticos con la escritora gallega, que todavía hoy, «cuando hablamos de la relación que mantuvieron, él fue un caballero y ella una puta», sostiene.

Adánez ofrece el próximo martes, a las 19.00 horas, en la Casa-Museo Pérez Galdós, la conferencia 'Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós: correspondencia, amor y amistad', en la que profundizará sobre la relación desde una perspectiva de historia cultural y de las emociones, y de lo que significó en la producción literaria de ambos. «Se tiende a reducir esa relación a lo estrictamente romántico, erótico y sexual, cuando fue mucho más allá, porque además de amor, hubo sobre todo amistad, camaradería y apoyo mutuo. Lograron traspasar la frontera de género porque consiguieron acercarse uno al otro gracias a superar sus roles respectivos para la época», insiste.

ALGUNAS AFIRMACIONES

  • Equívoco «Se tiende a reducir esa relación a lo estrictamente romántico, erótico y sexual, cuando fue mucho más allá»

  • Adelantados «Eran dos personas muy desprejuicidas, con una individualidad muy marcada que les daba litertad»

  • Al margen «No es un intelectual al uso, ni siquiera lo es por su estilo de vida y los riesgos que asume, y Emilia tampoco»

  • Cartas de Galdós «Están secuestradas con toda la intención, para insistir en un tipo de relato de su relación»

«Eran dos personas muy desprejuicidas, con una individualidad muy marcada, y esa individualidad, en el ámbito en que se desenvuelven, el de lo literario y lo artístico, te da una mayor libertad. Son dos personas que no representan nada más que a sí mismas», explica Adánez.

Cartas secuestradas

Sobre Galdós opina que era una persona poco convencional en todos los sentidos, no solo en lo afectivo y lo emocional, sino en muchas otras cosas. «No es un intelectual al uso, ni siquiera lo es por su estilo de vida y los riesgos que asume, y Emilia tampoco. De hecho, en lo íntimo Emilia tiene la iniciativa, que tampoco correspondería a una mujer, pero se apoyan mutuamente en empresas literarias y a veces es ella quien lo lidera y él se deja querer y ayudar, que tampoco es habitual en un hombre», asegura.

Adánez sostiene que sobre la correspondencia lo que más le interesa y enternece es la duración de la relación y que logren superar momentos muy complicados que viven juntos, sobre todo cuando Galdós siente que ella le ha traicionado porque ha tenido una relación puntual con otro hombre. «El peso que eso tiene en la conciencia de él, lo superan los dos gracias a la enorme generosidad sentimental de ella. Es una relación, no me atrevería a decir ejemplar, pero muy hermosa. ¡Qué suerte en la vida encontrar esos acompañamientos!», agrega.

Para Adánez es una pena que las cartas que Galdós escribió a la Bazán sigan «secuestradas con toda la intención», para insistir en un tipo de relato de su relación entre ambos, «lo que facilita las especulaciones y transmite la imagen de que la que tenía la iniciativa era ella, y como no tenemos la réplica, da la sensación de que ella era una 'manejanta', otra imputación tradicional que se le hace a la escritora», sostiene. Así que considera que mientras esas cartas «sigan guardadas en el cajón de alguien», facilita que se transmita esa imagen incompleta de su relación. En este sentido es crítica con la inacción de las instituciones públicas, porque entiende que lo que corresponde es localizar esa correspondencia y reclamarla.

Galdós no es el único en la vida de Pardo Bazán, ya que también tuvo una amistad especial con Blanca de los Ríos. Adánez explica que, en muchas ocasiones, «cuando se habla de la escritora gallega se menciona la rivalidad con otras mujeres, sobre todo con Rosalía de Castro, porque parece que interesaba más que se peleara con otras que el hecho de que fuera muy amiga de Blanca de los Ríos. Con ella tuvo también una amistad de varias décadas, de escribirse continuamente y de contárselo todo, de una intimidad muy grande y de un apoyo mutuo», asegura.

Considera que la visión que ambos escritores tenían de la mujer les acercó «muchísimo»

La escritora Noelia Adánez considera que llamar a Galdós y a Pardo Bazán con el término feministas «es un poco extemporáneo, pero que sí eso ayuda a atender la posición que ellos tuvieron respecto al papel de la mujer en la sociedad, no está de más decir que lo fueron. De hecho, es una palabra que ella utilizó y tiene un cuento titulado 'Feminista'». Lo que sí tiene claro es que fueron dos personas que tenían una visión de lo que tenía que ser la situación de la mujer en la sociedad de su tiempo, muy distinta a la que era la normativa.

Ambos cuestionan a través de su obra y de su actuación vital que el hogar no tiene que ser el único lugar para la mujer, sostiene. «Hay una coincidencia muy fuerte y eso les une mucho, no solo su visión de la literatura, su cercanía en cuanto a sensibilidad literaria y gusto artístico, sino también ese tema político, porque luego en otros temas políticos no van a estar de acuerdo, pero el feminismo o esa visión de la mujer les unió muchísimo», concluye.