Vista exterior de la Real Academia de España en Roma, que ocupa un edificio del siglo XV. / R. C.

La Academia de España en Roma, declarada Bien de Interés Cultural

Fundada hace 149 años y alojada en un inmueble del siglo XV, es la primera vez que un bien estatal ubicado fuera del territorio nacional recibe esta especial protección

J. M.

El Ministerio de Cultura y Deporte, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, ha incoado el expediente para la declaración como Bien de Interés Cultural, en la categoría de monumento, de la Real Academia de España en Roma.

El bien, de titularidad estatal adscrita al Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, se encuentra ubicado en el antiguo convento franciscano de San Pedro en Montorio, un conjunto monumental situado en el monte Janículo de la capital italiana en el que cristalizan más de cinco siglos de relaciones entre España e Italia.

Con este expediente, es la primera vez que se inicia un proceso de declaración como Bien de Interés Cultural de un edificio que se ubica fuera del territorio nacional.

El fin de la Academia es potenciar la presencia cultural española en Italia y un mejor entendimiento de las culturas de ambos países

La actividad de la Real Academia de España en Roma está ligada tradicionalmente a las prácticas artísticas y a los intercambios académicos, trazando sus líneas de actuación entre residentes, actividades culturales y conjunto monumental. Su objetivo primordial es contribuir a la formación artística y humanística de creadores, restauradores e investigadores, y lograr así una mayor presencia cultural española en Italia, un mejor entendimiento de las culturas de ambos países y una mayor vinculación cultural entre Europa e Iberoamérica.

Vistas del templete de la Crucifixión del Apóstol San Pedro (hacia 1503-1505), diseñada por Bramante. / R. C.

La institución, que cumplirá 150 años de existencia en 2023, fue fundada en 1873, durante la I República, por Emilio Castelar. La Academia surgió para dar respuesta a las inquietudes y necesidad de formación de artistas e intelectuales para los que Roma era un destino imprescindible durante el siglo XVII y sobre todo durante los siglos XVIII y XIX. Después de algún tiempo sin local propio, se instaló definitivamente en el convento de San Pedro en Montorio en 1881 tras un gran proyecto de rehabilitación.

Edificio del siglo XV

Vinculado a España desde el siglo XV, el inmueble es un ejemplo de las buenas relaciones históricas y artísticas entre los dos países. El complejo monumental está constituido por la iglesia de San Pedro en Montorio (1480-1500); y dos claustros, de los cuales el más antiguo (hacia 1480-1500) aloja el Templete o Capilla de la Crucifixión del Apóstol San Pedro (hacia 1503-1505), diseñada por Bramante; y el segundo (hacia 1553-1557), acoge un conjunto de frescos en el perímetro exterior dedicados a la historia de San Francisco y de su orden. Además, cuenta con una plaza y vía crucis, elementos fundamentales de comunicación con la ciudad de Roma.

Asimismo, la Real Academia de España en Roma comprende en su interior una serie de bienes muebles como parte de su colección permanente. Constituyen un aspecto esencial de su historia y se encuentran en constante actualización como resultado de un patrimonio vivo, asociado a las obras de los artistas residentes.

A partir de 2004, con la salida de los frailes franciscanos que aún vivían en el convento, el edificio fue objeto de distintas intervenciones para modernizar y acondicionar los distintos espacios para uso de los artistas residentes. Las últimas remodelaciones realizadas han ido encaminadas a mejorar la accesibilidad de los espacios, línea de actuación que se seguirá reforzando en próximas intervenciones.