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Una capital de 40.000 habitantes

Una capital de 40.000 habitantes

La población de Puerto del Rosario crece, como mínimo, en 1.400 ciudadanos más, alcanzando el récord histórico de 40.753 personas. El anterior aumento importante del padrón data de 2006-2007

Catalina García / Puerto del rosario

Viernes, 17 de julio 2020, 04:37

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Puerto del Rosario supera el hito poblacional de los 40.000 ciudadanos cuando se cumplen 223 años de la fundación de la que fue antiguo puerto natural de exportación de barrilla y cereales con la tabernera María Estrada como primera habitante. En 2018, y según los números del departamento de Estadística del Ayuntamiento, la población se cifra en 40.753 personas como mínimo, lo que suponen 1.400 ciudadanos más con respecto al período 2016-2017

El último aumento significativo de población en la capital majorera data de 2006-2007 cuando, en plena fiebre de la construcción, subió en 3.485 ciudadanos, dando el salto el padrón a 35.293 personas. Claro que los herederos de aquella mujer que abrió a finales del siglo XVIII una taberna para los marineros que embarcaban barrilla y cereales, poco tienen que ver con ella por la diversidad de los países de origen: de la propuesta municipal de 41.128 ciudadanos para 2018 (que luego el Instituto Nacional de Estadística rebaja dependiendo de las bajas y las altas de los ciudadanos extranjeros), 34.259 son de nacionalidad española, 1.358 proceden de Italia, 1.088 son ciudadanos colombianos, 796 de Marruecos y así hasta 90 nacionalidades distintas.

De pueblo a ciudad. De la evolución poblacional del pueblo de Puerto de Cabras a la ciudad que ahora es Puerto del Rosario, es testigo Tomás Rodríguez Viñoly. Con 73 años, desembarcó procedente de Las Palmas de Gran Canaria con cuatro años en el pueblo de «calles empedradas hasta la iglesia, los barquillos en la playa de las Escuevas, el Juzgado en casa de Peñate, el cementerio viejo donde descansa mi familia y los bailes en otra casa que ya no existe». Hoy, sombrero en ristre, Tomás puede por lo menos leer el periódico en una plaza de la iglesia que no ha cambiado mucho y ver el mar al final de la calle ya asfaltada de León y Castillo.

Precisamente eso, contemplar el mar desde cualquier punto del Puerto de Cabras donde nació en 1950, es lo que más echa de menos Irene Hormiga Santana. «Cuando el pueblo fue creciendo, las construcciones empezaron a tapar la costa». De madre de Gran Canaria y padre majorero, también es testigo de la evolución poblacional de Puerto del Rosario, «antes nos conocíamos todos y existía más solidaridad, en el sentido de lo que afectada a uno, le afectaba a todos. Sabíamos quién se moría, quién se casaba, quién nacía. Ahora somos más modernos y tenemos más servicios, pero hemos perdido cordialidad y el salir a la calle y poder saludar a la gente».

514 habitantes en 1835. En el Puerto de Cabras de Irene y Tomás apenas habían unos 3.000 habitantes, una cifra insignificante si se comparan con los más de 40.000 ciudadanos de 2018, pero importante si se hace con los 514 habitantes que tenía cuando la antigua aldea costera de Tetir se constituyó en municipio independiente en 1835 y posterior capital de Fuerteventura en 1860. De los cambios producidos durante el tránsito de pueblo a ciudad, la maestra jubilada destaca la ampliación del actual muelle comercial, la construcción del cercano aeropuerto y la apertura del Hospital y los sucesivos centros de salud.

Como a Tomás Rodríguez, a Irene Hormiga le gusta ir a la plaza de la iglesia capitalina y su entorno en busca del pueblo que mudó en ciudad, aunque prefiera los paseos por la avenida marítima hasta Playa Blanca, donde puede volver a disfrutar del mar que el crecimiento urbanístico le vedó. Allí, de entre los 40.000 nuevos vecinos, alguno de ellos la saludará como antes.

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