Universidad de La Laguna / c7

Investigadoras de la ULL relacionan la adicción a redes con la procrastinación

Las autoras del estudio son investigadoras del Departamento de Didáctica e Investigación Educativa de la Universidad de La Laguna

EFE Santa Cruz de Tenetrife

Un equipo de investigadoras de la Universidad de La Laguna (ULL) ha publicado un artículo en la revista 'Computers & Education' en el que se relaciona una alta adicción a las redes sociales con una mayor propensión a la procrastinación.

Sin embargo, en el estudio que han realizado basado en una muestra de 1.784 estudiantes de 24 universidades españolas, no han constatado que esa alta adicción esté aparejada a un peor rendimiento académico, informa la universidad en un comunicado.

Los estudiantes con más presencia en las redes y que dejan para otro momento las actividades académicas obtienen unas notas similares al resto.

Las autoras del estudio son investigadoras del Departamento de Didáctica e Investigación Educativa de la Universidad de La Laguna: Arminda Suárez Perdomo, Zuleica Ruiz Alfonso y Yaritza Garcés Delgado.

El artículo, titulado «Profiles of undergraduates' networks addiction: Difference in academic procrastination and performance» identifica tres perfiles de adicción (nivel bajo, medio y alto), con diferencias significativas entre los grupos y las conductas de procrastinación académica.

Del estudio se desprende que el alumnado universitario participante suele hacer un uso responsable de las redes sociales y es capaz de aprovechar los beneficios que reportan los entornos virtuales para la formación, como pueden ser su potencial como canal de comunicación y su condición de fuente de apoyo social.

No obstante, el perfil de alta adicción agrupa a alumnado que sí muestra una clara dependencia al uso de las redes sociales con riesgo de experimentar el síndrome de abstinencia si no satisfacen sus conductas de uso de estos medios telemáticos, esgrimen las investigadoras.

Sobre los alumnos con perfil de «alta adicción», señalan que evidencian una conducta aprendida de miedo que les lleva a evitar la elaboración de tareas académicas, además de mostrar aversión al fracaso y a recibir evaluación, ansiedad y baja tolerancia a la frustración, con dificultad para tomar decisiones y baja autoconfianza.

En su conclusión, las autoras del estudio indican que la incorporación de metodologías docentes aplicadas a través del uso de las redes sociales podría suponer una mejora en la formacióndel alumnado universitario.