Ángel Víctor Torres y Carolina Darias. / EFE/Ángel Medina G.

El Gobierno deportará a inmigrantes sin protección internacional y no los derivará a la península

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, y la ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias, presentan el plan estatal ante el repunte migratorio en Canarias

EFE Las Palmas de Gran Canaria

El plan de choque con el que el Gobierno español prevé aliviar el impacto que causa en Canarias el repunte migratorio que se da en el Atlántico pone el «énfasis» en deportar a quienes no tengan derecho a una protección internacional y evita las derivaciones de inmigrantes a la Península.

Este «refuerzo de las medidas que ya operan» frente a este fenómeno migratorio, agudizado por el cierre de fronteras al que ha llevado la covid-19, ha sido coordinado por la vicepresidenta primera del Ejecutivo, Carmen Calvo, y en él intervienen los ministerios del Interior, Exteriores, Migraciones y Defensa, según ha destacado este viernes en su presentación en rueda de prensa la titular del de Política Territorial, Carolina Darias.

El plan de choque presentado por Darias prevé un incremento de la capacidad asistencial y alojativa de Canarias de cara a la atención humanitaria de las personas que llegan a las islas en pateras y cayucos, que suponen el 57 % de los flujos migratorios de este tipo que recibe la UE, según ha recalcado el presidente regional, Ángel Víctor Torres, pero también medidas institucionales, policiales y de inteligencia, diplomáticas y de cooperación al desarrollo con países africanos.

Darias ha detallado que Defensa ha cedido «definitivamente» a Migraciones las instalaciones militares de El Matorral, en Fuerteventura, donde ya se trabaja para habilitarlas como centro de acogida humanitaria a inmigrantes, y, «temporalmente», las del cuartel de Las Raíces, en Tenerife, con una gran capacidad y que ya fue usado para estos fines en 2006.

En Gran Canaria, es inminente, ha dicho la ministra, la apertura de un Centro de Atención Temporal de Extranjeros en el antiguo polvorín de Barranco Seco.

El objetivo de reforzar la capacidad para asistir a inmigrantes, especialmente en Gran Canaria, es que el muelle de Arguineguín, donde permanecen unas 2.000 personas, «vuelva a tener cuanto antes el uso que siempre tuvo», ha dicho Darias, quien ha confirmado que estas instalaciones ya han comenzado a desalojarse.