La Ruta Canaria se amplía al norte: La última patera salió casi de Casablanca

En 2006-2007 estuvo protagonizada por los cayucos de Senegal, en 2020 recibió sobre todo pateras de Dajla (Sahara) y Nuadibú (Mauritania) y el año pasado comenzó a girar hacia El Aaiún (Sahara) y Tarfaya (Marruecos).

EFE

La patera a la deriva localizada el martes por un petrolero a medio camino entre Lanzarote y Madeira había salido unos diez días antes desde El Yadida, ciudad situada a solo 90 kilómetros de Casablanca (Marruecos), según han contado sus ocupantes a la Policía y la Cruz Roja, lo que sugiere que la Ruta Canaria se está expandiendo cada vez más al norte.

La llamada Ruta Canaria, que en realidad conforman diferentes travesías desde la costa de África, ha tenido varios puntos de salida dominantes en sus momentos álgidos: en 2006-2007 estuvo protagonizada por los cayucos de Senegal, en 2020 recibió sobre todo pateras de Dajla (Sahara) y Nuadibú (Mauritania) y el año pasado comenzó a girar hacia El Aaiún (Sahara) y Tarfaya (Marruecos).

Ello explica que en 2021 Lanzarote y Fuerteventura, las dos islas más cercanas al continente (de 100 a 120 kilómetros), recibieran casi la mitad de todas las llegadas de inmigrantes (el 47 % hasta el final de noviembre), cuando el año anterior era Gran Canaria la principal receptora (70 %), debido a las numerosas salidas de Dajla.

Durante este tiempo, ha sido relativamente frecuente que aparecieran en la costa de Lanzarote pateras cuyos ocupantes, casi siempre magrebíes, aseguraban haber salido de enclaves de la costa de Marruecos situadas al nordeste, como Ifni (315 Km), Agadir (390 Km), Esauira (435 Km) o, incluso, Safi (530 Km).

Esta última ciudad, casi del tamaño de Las Palmas de Gran Canaria (308.500 habitantes), marcaba hasta ahora el extremo norte de la Ruta Canaria, la vía de entrada en patera a España que desde hace dos años es la dominante (22.316 personas en 2021 y 23.271 en 2020), mientras decrecen los flujos por el Estrecho y el Mediterráneo (17.341 personas el año pasado, frente a las 54.703 de 2018).

Así que, este martes, cuando Salvamento Marítimo anunció que salía a socorrer a una patera que estaba sobrepasando hacia el oeste la posición de Canarias 210 kilómetros al norte de Lanzarote, completamente fuera de ruta y de las zonas que vigilan los aviones de rescate, varias organizaciones que trabajan con inmigrantes se preguntaron «¿Qué hacen ahí?, ¿de dónde salieron?».

Fuentes policiales consultadas por Efe han señalado que los ocupantes de esa patera, 35 varones que desembarcaron en Arrecife tras 15 horas de navegación en la Guardamar Calíope en condiciones de muy mala mar, han manifestado que partieron de El Yadida-Mazagán.

Esa ciudad, de casi 200.000 habitantes, está a 645 kilómetros de Lanzarote, muy cerca de Casablanca, a poco más de una hora en coche.

El pasado 29 de agosto, Lanzarote recibió otra patera con 38 inmigrantes a bordo que dijeron haber salido todavía más lejos, de Kenitra, al norte de Rabat, pero entonces quedó abierta la duda de si esas personas en realidad procedían de esa ciudad y habían embarcado más al sur, porque Kenitra dista 850 kilómetros de Canarias y los flujos de pateras que parten desde allí casi siempre se han dirigido al Estrecho (la costa de Cádiz está a 210 kilómetros).

La Ruta Canaria no solo se extiende en radio de acción ante las dificultades crecientes que encuentran los inmigrantes para cruzar por el Mediterráneo, sino que también empieza a recibir a personas de países que hasta ahora elegían mayoritariamente otros caminos para emigrar a Europa, como cameruneses, nigerianos o angoleños e, incluso, de naciones de Asia, como Yemen, Bangladesh o Sri Lanka.

De hecho, entre las 550 personas atendidas por Cruz Roja en Canarias en los puertos de llegada de las pateras en la primera quincena de 2022 había nacionales de 18 países: Angola, Burkina Faso, Camerún, Comoras, Costa de Marfil, Congo, Eritrea, Gambia, Ghana, Guinea Bissau, Guinea Conakri, Mali, Marruecos, Nigeria, Senegal, Sierra Leona, Sri Lanka y Yemen.

Y algunos han manifestado a las ONG que primero habían intentado cruzar a Europa por Libia, para luego redirigir su viaje hacia el sur, con el propósito de tomar una patera a Canarias desde Marruecos o el Sahara