Aseo callejero con personal del Consorcio de Emergencias. / CARRASCO

El sistema de ratreo del virus en aguas residuales empezará en una semana

El dispositivo, pionero en Canarias, hará estudios en 20 colectores, según María Dolores Corujo, para aplicar medidas de prevención por zonas

JOSÉ R. SÁNCHEZ Arrecife.

En aras de afinar las políticas preventivas con respecto al covid-19 en Lanzarote y La Graciosa, la semana próxima entrará en servicio un sistema de rastreo y control del virus a través de las aguas residuales, pionero en Canarias. Según valoración de la presidenta del Cabildo, María Dolores Corujo, este dispositivo, con implicación del Consorcio Insular de Emergencias y del Consorcio del Agua, deberá permitir la aplicación de políticas preventivas, con implicación de diferentes administraciones.

La iniciativa operará a través de rastreos cotidianos, en principio con una visita cada tres días, en justo 20 colectores de los siete municipios. El personal implicado tomará muestras, que deberán ser sometidas «a técnicas que permiten concentrar y extraer el RNA (Ácido Ribonucleico) presente en los virus», avanzó la presidenta en la presentación hecha en el salón de actos del Cabildo. De esta manera, en caso de que haya presencia del virus, se sabrá de la circunstancia «antes de que aparezcan los síntomas en la población».

Para afinar, se harán estudios concretos en los ramales de los colectores donde se advierta de posibles datos ajenos a la normalidad sanitaria. Con ello, «la detección será más eficiente». Se podrá afinar incluso hasta por calles de cualquier localidad.

El sistema permitirá, además de localizar la existencia de restos del virus en la muestra analizada, «determinar la cantidad de restos y prever la evolución de los contagios», explicó Corujo, de manera que funcionará «como un sistema de alerta temprana», básico para anticipar medidas que ayuden a un mejor control del covid-19 en Lanzarote y La Graciosa mientras la pandemia siga siendo una gran amenaza para la salud colectiva. «Permitirá adelantarnos a la enfermedad», sentenció la presidenta.

Cabe destacar que desde que se produce la infección, y hasta que aparecen los primeros síntomas, transcurren en torno a siete días, donde el virus opera sin ser detectado. Con el sistema se trabajará para acortar el tiempo de localización de posibles personas afectadas por el virus.

En función de los análisis se tiene previsto apostar, en coordinación con Salud Pública, por poner en marcha la realización masiva de cribados y pruebas específicas en zonas concretas, entre otras medidas de control.

Más de 1.000 curados

La presidenta indicó que este nuevo sistema ayudará a que en Lanzarote y La Graciosa se siga aminorando la tasa de contagio por cada 100.000 habitantes, cifrada en 57,1 casos en los últimos catorce días. Se confía en que así sea muy corto el repunte global de las cifras, en aras de que apenas se dispare la cota de 1.100 afectados de coronavirus desde el inicio de la pandemia, con 9 casos fatales y más de un millar de curados. Se aspira a bajar este mismo fin de semana de la centena de contagiados y a que se recuperen las 5 personas que ayer a la mañana estaban en el Hospital Doctor José Molina Orosa.