Exterior del nuevo hotel emblemático abierto en Haría. / CARRASCO

El primer hotel emblemático de Haría abre sus puertas

La Casa de Los Naranjos dispone de ocho estancias singulares. El empresario José Antonio García culmina un proyecto familiar iniciado a comienzos de 2017

JOSÉ R. SÁNCHEZ Haría

Madrileño de procedencia y de origen zamorano (Villanueva de las Peras), José Antonio García dio un giro a su vida de 180 grados en el inicio de 2017 junto a su familia. Adquirió La Casa de los Naranjos, inmueble en pleno corazón de Haría que data de la primera mitad del siglo XIX, con el propósito de convertirlo en un coqueto establecimiento alojativo de alta gama. Un lustro después, el objetivo se ha hecho real. Con ocho estancias singulares, terraza y comedor para los huéspedes; junto a una biblioteca con especial encanto, el primer hotel emblemático de Haría es ya una realidad palpable, tras su reciente apertura de puertas.

El establecimiento se asienta sobre una finca de 1.300 metros cuadrados en la calle Rincón de Aganada. Su nombre obedece a las decenas de naranjos que dar porte a la entrada principal. Es el colofón a una apuesta que se fraguó al poco de conocer el inversor el singular inmueble. «Nos enamoramos de la casa», relata José Antonio García cuando se le pregunta sobre sus intenciones. Por ello entabló contacto con la propiedad de entonces, poseedores los dueños de un bien datado sobre 1840. El edificio cuenta con la consideración de monumento en el Registro de Patrimonio del Cabildo.

A comienzos de 2017, el Ayuntamiento de Haría concedió la licencia para rehabilitar el inmueble; iniciándose las obras al poco. Las faenas prosperaron en varias fases, con menos celeridad de lo que de inicio se había proyectado; siendo en 2021 cuando cobraron al fin un especial impulso. Para estas labores se aprovechó la mayor parte del material original, resalta su propietario. «De la madera original», que abunda, «pudimos aprovechar cerca del 70%», al menos en lo que al suelo se refiere, presume José Antonio García mientras señala al brillante suelo del acceso donde se da la primera bienvenida cordial a los huéspedes, que ya abundan con notable satisfacción.

Las ocho habitaciones están identificadas con un número, relativamente visible junto a los respectivos marcos de las puertas de acceso a las estancias . Son exclusivas todas en cuanto a la decoración. «No hay ninguna igual», con lo que se aumenta la sensación de privilegiado espacio que ya de por sí destila el conjunto. «He adaptado el hotel a la casa, no la casa al hotel», elucida el propietario. De ello queda constancia en la extensa colección de imágenes que se ofrece en la web propia para reservas.

Para dar atención a los huéspedes se cuenta con una plantilla estable de media decena de profesionales, incluido el personal que se encarga de la cocina del establecimiento. El coqueto restaurante de momento opera en exclusiva para los clientes, si bien ya se cuenta con asumir a comensales del exterior en un corto periodo de tiempo, para las cenas.

Además, en cartera se mantiene el propósito de hacer del inmueble una referencia cultural para el norte de Lanzarote. En 2017, cuando se contactó con el Ayuntamiento, se avanzó la idea de ser sede de actuaciones musicales, exposiciones y actividades de cuentacuentos; si bien este aspecto está ahora en revisión. Antes, eso sí, deberá acontecer una inauguración oficial con autoridades.