Los siete vecinos de Órzola que participaron en el rescate de la patera que naufragó a los que se unieron dos guardias civiles. / c7

Los nueve héroes de Órzola

Siete vecinos y dos miembros de la Guardia Civil lograron rescatar a 24 de la treintena de ocupantes de la patera que naufragó el martes en Lanzarote y en la que fallecieron ahogadas 8 personas, todas varones

Carlos Sixto De Inza Serrano
CARLOS SIXTO DE INZA SERRANO

Marcos Lemes, Armando Tabio, Marcial Armas, Marcial Curbelo, Jessey Ramírez, Iván Curbelo, Juan Jesús De León y dos miembros anónimos de la Guardia Civil -Un agente y un cabo- son las caras visibles de los héroes de Órzola. Quienes además de ellos otros cuantos residentes en la localidad participaron en la tarde noche del pasado martes, con prontitud, decisión y valentía, y no dudaron en arrojarse al agua, ante los gritos de socorro de los inmigrantes recién llegados a la costa, cuya patera con una treintena de personas zozobró sembrando de nuevo la trajedia en nuestras costas.

En el caso de los siete primeros, todos ellos son vecinos de esta localidad norteña de Lanzarote, todos ellos también muy vinculados con el mundo de la mar y en algunos casos con experiencia en el rescate. Ellos mismos cuentan como sucedió todo cuando se encontraban en el muelle esa fatídica tarde, aguardando la llegada de otra patera que el mismo martes a medio día acababa de arribar a la isla de La Graciosa y los efectivos de rescate traían a Lanzarote a todos sus ocupantes.

Otros vecinos también héroes que colaboraron en el rescate con tablas de surf, corchos y hasta garrafas de agua para que los náufragos pudieran agarrase a algo y flotar. / C7

Tal y como narra Marcial Curbelo, el más veterano de todos, de 49 años, y el primero en llegar al lugar de la tragedia, «estando en la escollera, y ya siendo noche cerrada, escuché gritos de socorro, a unos 300 metros de donde nos encontrábamos. Eran unos gritos que llamaron rápido mi atención porque eran desgarradores, así que salí corriendo a ver que lo que pasaba. Antes traté de avisar a efectivos de rescate que había en el muelle, pero había bastante confusión y no se dieron cuenta, así que fui yo, cuando llegué allí me encontré un panorama desgarrador; estaban todos los ocupantes de la barca en el agua, todos gritaban pedían socorro. A los tres primeros los cogí de inmediato desde tierra, porque los tenía a mano, mientras trataba de alumbrar con el móvil, pero después había que tirarse a sacar al resto».

Difícil rescate

Explica Marcial de forna serena -porque dice que tiene cierta experiencia en socorrismo, no obstante fue miembro de Cruz Roja en el Ejército hace años- que a los pocos minutos fueron llegando otros vecinos en su ayuda «y entonces nos tiramos todos al agua. Aquello era un caos, la gente gritaba, no había luz, cada uno cogía al que podía y lo echaba para tierra. Así estuvimos hasta que llegaron varios miembros de la Policía Local de Haría y dos agentes de la Guardia Civil, que no dudaron en tierarse también al agua y seguir sacando gente».

«A medida que ibamos rescatando personas fueron incorporándose otros vecinos, algunos llevaban tablas de surf, otros tablas, corchos o garrafas y las lanzaban al mar para que los náufragos se agarraran, fue todo agónico y muy trágico»

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Narra lo difícil que fue todo, porque «apenas teníamos luz, porque no se entendía lo que decían, no sabíamos cuantos eran, y porque era incluso peligroso para nuestras vidas, porque tenían miedo, y se aferraban a tí y podían hundirte».

«A medida que ibamos rescatando personas fueron incorporándose otros vecinos, algunos traían tablas de surf, otros maderos, corchos o garrafas vacías y las lanzaban al mar para que los náufragos se agarraran. Fue todo agónico y muy trágico», reitera Marcial, hasta que fueron llegando los equipos de rescate y se organizó la operación de salvamento de forma coordinada. Hasta entonces, explica el propio Marcial, lograron rescatar a 24 ocupantes de la barca.

Una decena de estos héroes, todos naturales de Órzola, descansan, desde esa noche, reponen fuerzas y sobre todo aguardan recluidos de forma voluntaria en el Áula de la Naturaleza de Máguez, dependiente del Cabildo de Lanzarote, a la espera de que hoy les den a conocer los resultados de las pruebas de coronavirus.

Están serenos y tranquilos, se les ofreció la ayuda de psicólogos, pero apenas la han necesitado, de una forma u otra casi todos tienen conocimientos de rescate en la mar, los hay que son marineros, patrones, buzos... En su caso, están satisfechos con lo que hicieron y volverían a hacerlo una y cien veces más, nos explica también Marcial Curbelo en nombre de todos.

En las últimas horas les han llegado reconocimientos desde la Presidencia del Cabildo, el Ayuntamiento y de todos los vecinos de Lanzarote. Gracias a la colaboración de Antonio Leal, de Radio Altahay y su programa Contigo, en el digital Magazine Lanzarote , pudimos contactar con ellos. Ahora, señalan que «sólo esperan a que el Estado le de una solución a este drama tan tremendo que se vive en nuestras costas» -explica el propio Marcial, quien añade: «porque esta gente, la mayoría eran chiquitos jóvenes, vienen buscando lo que les hemos prometidos; trabajo, un futuro y una buena vida, pero las autoridades no están respondiendo».