Firmantes del acuerdo. / CARRASCO

La mudanza del Consejo Regulador de Vinos a Teguise dependerá de las obras

El Ayuntamiento hizo ayer entrega de las llaves de las dependencias que ocuparán viticultores y bodegueros en el Complejo Agroindustrial

JOSÉ R. SÁNCHEZ Teguise.

Antes de final de año ya se puede dar por seguro que estrenará sede el Consejo Regulador de Denominación de Origen de Vinos de Lanzarote en dependencias del Complejo Agroindustrial de Teguise. Será viable una vez que ya se ha completado la parte administrativa de la cesión, con el acto este pasado jueves de entrega de las llaves. La fecha concreta, no obstante, aún está por definir, toda vez que durante este verano se deberán ejecutar algunas reformas en el inmueble, para que este quede ajustado a las necesidades de bodegueros y viticultores, así como de los técnicos de la entidad, se confirmó ayer por fuentes del sector, ratificándose así lo dicho por este diario en la primavera pasada.

Se contempla la acometida de algunas obras menores, al objeto de que en la futura sede se pueda contar con espacios para recibir a viticultores y zonas específicas para la operativa interna de la entidad, incluido un laboratorio.

Fue el alcalde de Teguise, Oswaldo Betancort, el encargado de entregar las llaves de la futura sede del Consejo Regulador a su presidente, Víctor Díaz; y a la gerente, Nereida Pérez. El acto supone el colofón a los trámites seguidos en los meses precedentes, siendo especialmente notable la aprobación en pleno en abril.

«Hoy materializamos el apoyo que Teguise ofreció en su día al Consejo Regulador para que pudiesen disponer de un nuevo centro neurálgico para desarrollar su actividad en el control y la seguridad alimentaria de los vinos de Lanzarote y poder atender desde Teguise al sector vitivinícola, lo que supondrá un valor añadido para este centro y para el municipio», consideró Betancort a la hora de dar las llaves.

Adiós a San Bartolomé

Cabe recordar que la mudanza se debe a la obligación de tener que abandonar la actual sede prestada por el Consistorio de San Bartolomé, dado que este inmueble, donde el Consejo ha tenido presencia desde finales del siglo pasado, se remodelará para ser el Centro de Respiro Familiar.

San Bartolomé notificó a finales de 2019 la necesidad de contar con el inmueble de la calle Arrecife, de modo que la dirección del Consejo empezó de inmediato a sondear posibilidades. Se valoró la compra de un inmueble, con bastantes opciones de que fuera un edificio en Tinajo; si bien esta opción quedó en segundo plano en cuanto Teguise se brindó a ceder parte del Complejo, en el arranque de 2020.

Se descartó desde el inicio la mudanza a la Casa Mayor Guerra, inmueble que San Bartolomé ofreció como alternativa sin costes; al no contar con tamaño adecuado para cubrir las necesidades mínimas de la entidad.