Vista de La Graciosa. / C7

Hubaras y pardelas evitan el arreglo de los caminos de La Graciosa en el invierno

«Se ha hecho un enorme esfuerzo», según fuentes ministeriales, «para ejecutar esta mejora integral de los viales en tan sólo seis meses»

JOSÉ R. SÁNCHEZ Teguise.

La abundancia de pardelas y hubaras en La Graciosa en el invierno, en muchos casos para nidificar, es el motivo por el que no se pueden ejecutar tras noviembre las obras de mejora de los caminos en la Octava Isla, según se dijo este pasado viernes a este diario por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. De este modo, la actuación solamente cabe en estas fechas, ya sea este año o en 2022.

Según la versión oficial, «la planificación de los trabajos se ha hecho con sujeción a los condicionantes ambientales de las diferentes autorizaciones sectoriales, emitidas por las diferentes administraciones, que sólo nos permiten ejecutar los trabajos de obra civil entre los meses de junio y noviembre; al tenerse que realizar fuera de los periodos de reproducción de la hubara canaria y de la pardela cenicienta».

Además, las fuentes ministeriales consultadas dijeron que las obras se ejecutarán por tramos, «para garantizar la visita a la Isla de La Graciosa, propiedad del patrimonio del Estado», ratificando así la versión recogida por este periódico de Parques Nacionales. Y con acotación de que «los tramos de los viales cuya anchura no permitan desdoblar el tráfico tendrán que ser cerrados al tráfico de vehículos, garantizando la visita a la isla mediante recorridos alternativos». Al último respecto cabe considerar que «en aquellos tramos que tengan anchura suficiente, las obras permitirán la circulación de los vehículos en un carril, mientras se realizan las obras en el otro».

De doce meses, a la mitad

«Durante la ejecución de toda obra se ocasionan inconvenientes a los usuarios, habiéndose puesto especial énfasis en reducir al máximo su incidencia», se añade en la versión oficial, precisándose que se ha planificado con vistas a mejorar las condiciones de los caminos para la población local, dado que «la inversión en la mejora de las infraestructuras viarias de La Graciosa mejorará la calidad de la visita y la experiencia turística, así como la seguridad de los usuarios».

Y con la particularidad de que se harán las faenas en la mitad del tiempo que inicialmente se había estimado, para reducir molestias en lo posible. «Se ha hecho un enorme esfuerzo de planificación y coordinación para ejecutar esta mejora integral de los viales en tan sólo seis meses, cuando el plazo de ejecución original del proyecto era de un año». Es decir, se llegó a plantear que las obras tuvieran lugar durante dos veranos al completo.

La adecuación de casi 14 kilómetros de caminos se ha encomendado a Tragsa, por algo más de 1,7 millones de euros.