Jaulas marinas de Playa Quemada. / CARRASCO

El Gobierno canario aplaza la retirada de las jaulas marinas que reclama Yaiza

Óscar Noda insiste en que deje de operar la granja marina próxima a Playa Quemada. La empresa ha recurrido para seguir en activo

JOSÉ R. SÁNCHEZ Yaiza.

El Ayuntamiento de Yaiza todavía no ha recibido respuesta oficial a las dos comunicaciones trasladadas el verano pasado al Gobierno de Canarias para reclama la retirada de las jaulas marinas de Playa Quemada, según el alcalde sureño, Óscar Noda. Ante tal circunstancia y visto que la actividad sigue en activo, a pesar de que esta vencida la concesión, se está valorando una nueva comunicación para demandar la desmantelación inmediata, máxime cuando se tiene conocimiento de que se ha denegado la prórroga pedida por la entidad adjudicataria de la actividad.

La inacción del Ejecutivo se basa en que la empresa ha presentado un recurso de alzada; interpretándose que puede mantener la recogida de lo ya cultivado en las jaulas; sin derecho, eso sí, a realizar nuevas campañas de cría en las jaulas marinas objeto de polémica. Esta situación, no obstante, no se comparte desde el Consistorio sureño. En versión del alcalde, «las tienen que quitar ya; y si luego les dieran la razón, que las vuelvan a poner».

La retirada, además, se considera básica en Yaiza para que se pueda proceder a la limpieza de los fondos afectados, dice Noda, con incidencia sobre el litoral cercano a la granja acuícola, tras varios años de intensa actividad, principalmente por el cultivo a gran escala de lubinas y doradas; tras una primera época en la que la actividad se centró en la cría de túnicos, para su exportación a península y países asiáticos.

En las comunicaciones estivales hechas llegar al Gobierno, Yaiza dio a entender que el cambio en la producción hacía necesaria la realización de comprobaciones para determinar los efectos reales de la iniciativa sobre el medio natural, «debido a que la actividad en ningún momento fue sometida al procedimiento de evaluación de impacto ambiental». Además, se hizo mención a que el municipio sureño ha quedado fuera de los espacios donde se da pie a que la acuicultura tenga evolución, en la reciente ordenación sobre la Zona de Interés Acuícola ZIA LZ2; a diferencia de Tías, San Bartolomé y Arrecife, donde sí se permite, en teoría, instalar jaulas marinas.

Sobre este último apartado, cabe recordar que los tres municipios señalados, con apoyo del Cabildo, han anunciado acciones conjuntas contras las bases publicadas en noviembre para dar acomodo a una nueva explotación de acuicultura para un periodo inicial de una década y opción a que se apliquen prórrogas.

Las administraciones consideran que las jaulas marinas dañarán al medio y afectarán negativamente al turismo, atendiendo a lo publicado por este diario.