El hotel más romántico del mundo está en Lanzarote

Al parecer, Cupido tiene casa en el Archipiélago. Numerosos viajeros se han deshecho en halagos hacia el Hotel Lani’s Suites Deluxe, ubicado en Lanzarote, que recibió este enero el Premio Travellers Choice Hoteles al mejor Hotel Romántico del mundo.

CANARIAS7 / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Situado en Puerto del Carmen, el Hotel ofrece a los enamorados, bajo el nombre de Romantic Mood, toda una experiencia para las parejas: champán y fresas con chocolate a la llegada, rosas, masajes relajantes, un picnic romántico en la playa y un menú deluxe que incluye entrantes fríos (carpaccio de solomillo o de atún), entrantes calientes (sinfonía de langostinos y verduras en tempura o croquetas de rabo de toro) caricias (pescado de la isla, tartar de aguacate, solomillo con salsa de oporto...) y besos (brownie semifrío con chocolate blanco o copa de chocolate blanco con frutas de la pasión). Todo por 500 euros, según explica en su web.

Además de este alarde gastronómico, su posición también presenta unos escenarios envidiables. Situado frente al mar en una de las zonas más turísticas de la isla, posee amplios jardines con fuentes y una iluminación que confieren a la estancia un encanto especial y relajante. No en vano, la fama de este hotel procede también de las numerosas pedidas de mano, lunas de miel y alguna que otra ceremonia de boda que ha acogido en estos años. A pesar de que la mayoría de clientes proceden de Inglaterra y Alemania, cada vez son más los propios canarios los que eligen desconectar unos días en un entorno de lujo, más aún si se piensa en la pareja.

En realidad, el hotel estaba destinado a ser un centro comercial. Así lo había concebido su propietario, Kumar Dadlani, antes de su apertura en abril de 2015, cuando compró el antiguo edificio de apartamentos Las Rocas. Sin embargo, el empresario hindú, que ha llegado a tener hasta 20 restaurantes en Lanzarote, finalmente se decantó por esta alternativa al constatar que el diseño del proyecto debía atenerse a la estructura original del edificio, impregnada de la huella de César Manrique.

Actualmente es la sobrina de Dadlani, Ingrid, quien dirige el hotel, que también ha sido distinguido como el número 2 en el mundo en mejor Atención al cliente y el cuarto mejor en el mundo como Hotel Pequeño. Uno de los comentarios más comunes de los clientes satisfechos es que «el trato es exquisito, el personal muy amable, educado y atento pero sin llegar a resultar empalagoso».