El Gobierno garantiza controles de la ITV en La Graciosa hasta 2022

Se marca un presupuesto de 220.000 euros, al asumirse la dificultad que entraña desembarcar los vehículos en Órzola

José Ramón Sánchez López
JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ LÓPEZ

La Dirección General de Industria del Gobierno de Canarias tiene contemplado ceder a un tercero el servicio de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en Caleta de Sebo, por un montante de salida con impuestos de algo más de 220.000 euros. Con este presupuesto se espera dar con un gestor que sepa realizar cinco campañas de control en La Graciosa, espaciadas entre ellas en más o menos medio año, de manera que se garantiza la práctica de estos controles obligatorios para el parque móvil hasta los primeros meses de 2022.

La medida tiene en cuenta, de manera especial, la dificultad que entraña en la actualidad desplazar vehículos desde La Graciosa hasta Lanzarote para pasar la ITV en algunas de las dos estaciones autorizadas, una en Arrecife y otra en Playa Honda. Se tiene en cuenta «la inexistencia de rampa en el puerto de Órzola», según consta en la documentación dada a conocer desde el Ejecutivo, circunstancia que «obliga a utilizar una grúa para las operaciones de entrada y salida de los vehículos en el barco, lo que eleva considerablemente el coste del desplazamiento para los titulares de los vehículos».

Y dado que la presencia de esta rampa tiene consideración de objetivo a largo plazo, asumiéndose que la solución no es inmediata, es por lo que se ha decidido dar pie a esta campaña; que tiene cierto paralelismo con los controles hecho a finales de 2017 y en el otoño de 2018, con una estación móvil presente varias fechas en Caleta de Sebo.

En la documentación no consta cuántos vehículos podrán pasar la ITV en cada una de los controles que se hagan (a priori dos en 2020, otros tantos en 2021 y otro en 2022). Tampoco hay constancia específica del parque móvil graciosero en el Instituto Canario de Estadística (Istac), ni en el Centro de Datos del Cabildo. Por ello, hay que trabajar en este apartado con cuentas dadas a conocer por el Ayuntamiento de Teguise, con presencia de unos 300 automóviles en la Octava Isla, contando taxis turísticos.

El Ejecutivo, que descarta una ITV fija, asume para esta propuesta que vale la norma que permite medidas especiales en islas de menos de 5.000 vecinos.

Serán por cuenta del contratista los gastos correspondientes a la adquisición o arrendamiento de los equipos de inspección, a su desplazamiento a La Graciosa y al control metrológico que corresponda, «mantenimiento, energía, almacenamiento, personal así como cualquier otro gasto que se pueda originar». Además, el adjudicatario del servicio quedará obligado a la entrega de la información estadística sobre el número de inspecciones efectuadas y el resultado de las mismas, con vistas a que esta información quede añadida al total de Canarias. Podrá servir, además, para fijar el estado real del parque móvil graciosero.