El cierre del acceso a Las Conchas, en La Graciosa, disgusta a turistas y empresas

El Ministerio corta por obras la carretera de la playa más demandada, y su acceso obliga a dar un rodeo de 14 kilómetros de ida y 14 de vuelta

C. DE INZA Arrecife.

El cierre -desde ayer 6 de agosto hasta el próximo día 10 de septiembre- de la carretera del norte en la isla de La Graciosa, denominado como tramo 2 , que va directo a la playa de Las Conchas, en pleno mes agosto y justo en el momento de mayor afluencia de turistas, ha generado una enorme polémica no solo entre los visitantes, sino también entre los residentes, al tratarse de la playa con mayor demanda, por ser la más paradisiaca de cuantas conforman la octava isla.

El cierre de este camino, que ya adelantó este periódico a inicios de junio, así como el del resto de caminos que recorren la isla, anunciado con varios meses de antelación por el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, encargado del mantenimiento de las distintas vías que recorren la isla, se viene produciendo desde el pasado mes de junio hasta noviembre, coincidiendo con los meses de mayor afluencia de turistas a la isla, para evitar afectar a las etapas de nidificación y reproducción de las especies protegidas, según se alegó desde este departamento para justificar dichos cierres de caminos en plana fase estival y temporada alta.

Sin embargo, la medida ha generado desagrado, en especial entre los propietarios de las empresas de alquiler de bicicletas y en el sector de los taxis todoterreno que recorren la isla, porque consideran que la medida ocasiona un grave daño a su negocio, al ser empresas que viven esencialmente gracias a estos meses de temporada alta, mientras que el resto del año apenas tienen actividad que les reporte beneficios, explica el responsable de una de las empresas a este periódico.

El 80% de turistas quiere ir

«Hasta ahora- señala el dueño de un taxi- al menos en este tramo, se estaban haciendo las obras, pero se había dejado abierto un carril que permitía circular hasta Las Conchas, pero es que desde ayer, ya ni eso. Ahora si un turista quiere ir a esta playa tiene que ir por Pedro Barba, lo que obliga a dar un rodeo de 14 kilómetros de ida y otros 14 de vuelta, -cuando la distancia normal es de 6 kilómetros-, lo que hace imposible para una familia con niños poder hacer este recorrido en bicicleta, además de encarecer la contratación del servicio de los taxis en más del doble de lo que costaba cuando esta vía estaba abierta al tráfico», explica. Las mismas personas señalan que «más del 80% de los turistas que llegan a la isla vienen con la ilusión de visitar esa playa y ahora la mayoría se van a quedar sin poder verla, salvo que se quieran hacer un maratón y darse la paliza o contratar un taxi que dé la vuelta a la isla».

La prohibición de acceder al muelle encrespa a los taxistas

Otra medida que ha causado gran enfado en el sector del taxi es la decisión de Puertos canarios de cerrar el acceso de estos vehículos al muelle. Hasta nueva orden, solo podrán hacerlo de dos en dos, alegando la administración que así se garantiza la seguridad ante la gran llegada de turistas. Los taxista señalan que todos los años ha sido igual y nunca ha habido que tomar esta medida, que repercute negativamente en el sector y el cliente