Trabajos a mediados de semana de colocación de la moqueta. / J.L.CARRASCO

Césped en el campo de fútbol de Costa Teguise al fin tras cuatro años de espera

Las instalaciones deberán entrar en servicio a mediados del 2022. Las obras finalmente tendrán un desembolso próximo a 2 millones de euros

JOSÉ R. SÁNCHEZ Teguise.

Desde hace pocos días ya se ve verde en el futuro campo de fútbol de Costa Teguise. Ya se ha instalado buena parte del césped artificial, en la parte que mira más al norte, estando previsto que el reto de la moqueta quede dispuesta entre lo que resta de mes y los primeros días de noviembre. De este modo, al fin tendrá forma la parte principal de una infraestructura que desde hace más de cuatro años se viene ejecutando en el barranco del Hurón, con intervención del Ayuntamiento de Teguise y el Cabildo, que en conjunto patrocinan las obras por un montante cercano a 2 millones de euros.

Puesto el verde, sobre la canalización de aguas; a la par se debe seguir la actividad para dar forma definitiva a los vestuarios. Además, hay que instalar el alumbrado, para el que fue necesario un modificado presupuestario por parte municipal, al ser insuficiente el previsto de inicio.

Este recinto, sobre suelo que aporta el Consistorio entre las calles Atalaya y Chafariz, tuvo una primera fase a mediados de 2017, si bien entonces fue fallida la iniciativa, al faltar la mercantil Joca Ingeniería y Construcciones al compromiso adquirido, de manera que hubo que concretar un segundo concurso público, que ganó Lanzagrava, por 1,68 millones de euros, en base a la propuesta previa al modificado.

Hubo que esperar hasta 2019 para retomar los trabajos. La actividad, no obstante, no ha podido ser uniforme, en parte por los efectos de la pandemia y, sobre todo, por la necesidad del modificado para incluir torretas de luz adecuadas, con sus canalizaciones subterráneas. Desde mediados de 2020 hasta bien entrado 2021 no hubo actividad. Un acuerdo plenario de Teguise, para aprobar un suplemento presupuestario; así como las prórrogas dispuestas por el Cabildo para que se justifique su aportación, fueron fundamentales para retomar las faenas. A priori, agosto de 2022 es el tope para acabar.

La hierba artificial obligada en el contrato es de tipo monofilamento con relleno de arena y gránulos de caucho sobre terreno base, previamente compactado, con capa de aglomerado asfáltico.

El recinto deberá contar con gradas y una parte destinada la práctica de pruebas de atletismo. También hay programada la colocación de un marcador.