Vecinos saliendo ayer del recinto habilitado para asesorar sobre cómo negociar con Aena. / CARRASCO

San Bartolomé asesora a los residentes afectados por el ruido de los aviones

Una primera oficina ya está en servicio en Playa Honda. El Consistorio insiste en ampliar el cupo que asume Aena de inmuebles afectados

JOSÉ R. SÁNCHEZ San Bartolomé

Desde el lunes opera en la calle Merlín de Playa Honda una oficina dedicada en exclusiva al asesoramiento de vecinos afectados por el ruido habitual que generan los aviones que operan en el aeropuerto de Guacimeta. Según el alcalde de San Bartolomé, Isidro Pérez, de inicio va a funcionar con dos aparejadores y dos administrativos. Además, se trabaja para asimismo tener un servicio de atención similar en el Ayuntamiento.

En principio, la intención en orientar a los residentes del municipio que ya han recibido comunicación de Aena, con vistas a futuras reformas en los inmuebles para facilitar el aislamiento acústico. Al menos 1.065 viviendas del municipio y diversos edificios públicos soportan niveles habituales por encima de 60 decibelios; si bien desde el Consistorio se considera que la cifra es muy superior; y sin contar los cientos de inmuebles de Tías y Arrecife también afectados. Por ello, valoró para CANARIAS7 el alcalde, se van a realizar mediciones este año para corregir los números que Aena propone.

Serán registros constantes, según Isidro Pérez, toda vez que las mediciones ya hechas con aval municipal no se ajustan a ciertos parámetros que Aena considera imprescindibles para su valía.

Buena parte de estos detalles se han trasladado a los vecinos que han estado tomando parte en los encuentros informativos de las últimas semanas, con presencia, junto al regidor, de Antonio Rocío y Marlene Romero; así como de la letrada Yomara García Viera, presidenta de la Asociación de Juristas contra el Ruido.

En estas reuniones, quedó patente que «desde este Ayuntamiento seguiremos luchando por muchas más viviendas que consideramos pueden también estar afectadas por la huella acústica», en versión de Isidro Pérez.

A priori están afectadas aquellas viviendas y edificios de uso sensible que estén situadas dentro de zonas de la huella de la servidumbre acústica y que disponga de licencia de obra con anterioridad al 28 de septiembre de 2021. Y dado que hay algunos inmuebles antiguos donde de inicio es complicado demostrar el registro, se van a tomar medidas para garantizar que también van a quedar dentro del censo final de inmuebles necesitados de obras con cargo a las arcas de Aena.