Bañistas en la pasarela, ignorando vallas y cintas. / CARRASCO

Los bañistas usan la pasarela de Arrieta pese a las cintas y vallas colocadas para evitar el acceso

Hace meses que la nueva infraestructura resultó dañada, pocas semanas después haberse completado su instalación

JOSÉ R. SÁNCHEZ Haría.

Vallas y cintas de advertencia hace meses que fueron colocadas en la entrada de la pasarela de Arrieta, en la playa de La Garita, para impedir el acceso de los bañistas. Estos elementos, sin embargo, apenas si sirven, pues se ha convertido en habitual para muchos saltar, con intención de llegar a la isleta sin necesidad de nadar. La situación se ha convertido en tan cotidiana que ya el personal de vigilancia de la playa se está viendo obligado a dejar pasar, para optimizar recursos.

El material de advertencia fue colocado en la primavera pasada por el Consorcio de Emergencias de Lanzarote, pocas semanas después de la puesta en servicio de la renovada pasarela, una vez que se comprobó que el oleaje había dañado parte del pasamanos, en el tramo más cercano a la isleta, hecho de aluminio; así como parte de la estructura integrada en el mar; con el consiguiente riesgo físico para los bañistas. Haría incluso anunció por aquellas fechas que iba a pedir al Gobierno canario la reparación de la infraestructura.

La pasarela, en su presencia actual, fue posible gracias a un desembolso cercano a 400.000 euros. El Ejecutivo, a través de Turismo, patrocinó su recuperación, con una nuevo diseño, una vez que había quedado inservible la infraestructura existente, a consecuencia de un temporal.

Se instalaron nuevos pilares y se estrenó superficie de madera con solárium en la parte central. Además, se adecuó la isleta, con un nuevo firme, sin rugosidades.