Movilización en La Graciosa. / CARRASCO

Atados en La Graciosa para lograr una licencia de obras registrada en 2012

Manuel Hernández y Mesi Szelianszky prevén movilizarse a diario ante la sede oficial del Ayuntamiento de Teguise en Caleta de Sebo

JOSÉ R. SÁNCHEZ Teguise.

La burocracia administrativa en España suele ser lenta, para desespero cotidiano de los administrados. En ocasiones alcanza un grado superlativo, como están padeciendo en sus carnes Manuel Hernández y Mesi Szelianszky, pareja residente en Caleta de Sebo que está desde 2012 en espera de que se les faculte una licencia de obra para ejecutar obras en un inmueble que pretenden dividir, para convertirlo en vivienda habitual. Cansados de la situación, han decidido movilizarse a diario, atándose ante la sede oficial del Ayuntamiento de Teguise en La Graciosa, en el horario de apertura al público de las dependencias.

«Hace más de ocho años que hemos pedido la partición», declaró este pasado lunes Mesi por vía telefónica apostada ante la sede municipal. Casi en tono de sarcasmo hizo énfasis en que «han pasado 1.549 días». Y si bien algún avance ha habido desde el registro inicial de la documentación mínima pertinente, lo cierto es que aún carecen del permiso final para facultar las obras. Como consecuencia, la pareja desde 2012 se ha visto obligada a residir en techo ajeno. En una primera época, compartiendo el día a día con la madre de Manuel; y desde 2015 en régimen de alquiler, con desembolsos habituales de 500 euros cada mes.

La intención de la pareja pasa por segregar en dos el inmueble que Manuel y su anterior pareja promovieron en su día, aprovechando la parcela cedida en el pasado siglo por el Consistorio, en el marco de las políticas emprendidas para ayudar a los gracioseros con ganas de seguir residiendo en la Octava Isla. Para tal fin, Manuel y Mesi interesaron la redacción de un proyecto técnico, que tuvo un avance de cierta relevancia en el verano de 2016, pues se espera que sirva de base para permitir el desarrollo de dos viviendas de autoconstrucción. El plácet definitivo, no obstante, según Mesi, está por llegar. Y eso a pesar de que incluso el alcalde, Oswaldo Betancort, llegó a comprometerse, en octubre de 2018, a llevar la autorización a pleno. Dos años después casi, «todavía estamos esperando», según aseguró ayer la pareja.

Atendidos por Alicia Páez

Manuel y Mesi confían en que más pronto que tarde se haga finalmente realidad la implicación directa del alcalde en el caso. Para ello, esperan que sea de provecho el interés mostrado por la concejala de La Graciosa, Alicia Páez, quien les ha ofrecido audiencia, para al menos conocer detalles de las circunstancias.

La mayor o menor celeridad municipal en cerrar la tramitación deberá ser crucial a la hora de salvaguardar la economía familiar de la pareja, considerando que viven con ingresos muy ajustados, con un alto porcentaje obligatoriamente dedicado al alquiler de la casa donde todavía moran. Además del aspecto económico, por parte de Mesi y Manuel se apeló ayer a la cuestión emocional, pues «cada vez que vamos al Ayuntamiento nos encontramos con que no se avanza; y ya no podemos más».