Arrecife ve excesiva la petición de Defensa por los Cuarteles

La alcaldesa capitalina reconoce que hay interés por la parcela, pero aclarando Ástrid Pérez que la capacidad económica local no puede asumir la cesión de suelo y hacer un nuevo acuartelamiento

José Ramón Sánchez López
JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ LÓPEZ

La entrega de los Cuarteles de Arrecife al Ayuntamiento parece muy poco factible a día de hoy, a pesar del reciente reconocimiento del Ministerio de Defensa de ver al fin viable la cesión del suelo, al completo, para fines civiles. Obedece a que el gobierno local, encabezado por Ástrid Pérez, considera de inicio excesivas las condiciones marcadas a nivel castrense para que la gran parcela militar sea asumida por el Consistorio. Cabe recordar, atendiendo a la respuesta reciente en el Senado al representante de Lanzarote y La Graciosa, Manuel Fajardo Palarea, donde se plantea que la permuta será viable siempre que se ceda otra pieza de suelo, con un acuartelamiento ya dispuesto para su uso, sin que ello suponga desembolso para las arcas estatales.

Desde el Ayuntamiento, aclaró Pérez a este diario, agrada que Defensa haya variado de actitud, abriéndose al fin a la opción de ceder sus instalaciones principales en la ciudad. No obstante, la alcaldesa añadió que la bolsa de suelo que posee la capital hace poco factible emprender un proyecto de la envergadura que Defensa propone. Y con el punto añadido de que probablemente sería más alta la inversión a ejecutar en los Cuarteles, para su reconversión en un espacio social o cultural de primer nivel, que en caso de optarse por ganar en infraestructuras a través de obras de nueva planta.

En consecuencia, cualquier medida a determinar por el Ayuntamiento con respecto a los Cuarteles parece claro que queda a expensas de la implicación tener el Cabildo, circunstancia que ya resaltó el senador a este diario cuando se supo de la respuesta oficial a su cuestión. Además, cabría la alternativa añadida de que se implicaran los otros seis municipios lanzaroteños, cediendo suelo al menos, para así dar pie a que el suelo objeto de atención pudiera albergar dependencias de interés general, caso del campus universitario.

Cabe recordar que la parcela donde tiene asiento el Ejército de Tierra, con superficie de más de 60.000 metros cuadrados, en un punto ahora estratégico, junto a la circunvalación y en tiempos en las afueras de Arrecife, fue cedida para usos militares, por un particular, hace más de ocho décadas. Fue sobre mediados de 1945 cuando finalmente el Batallón de Infantería se pudo instalar en su nuevo acuartelamiento, el Marqués de Herrera. Durante varias décadas fue punto de concentración de cientos de militares, circunstancia que se corrigió al poco de dejar de ser obligatorio el servicio militar, de manera que en los últimos años apenas si hay varias decenas de militares de modo permanente.

Las condiciones marcadas por el Ministerio de Defensa se justifican en que los responsables militares no ven «necesidad alguna de traslado», según la respuesta del 20 de mayo dada a conocer en la Cámara Alta.