Imagen de las avenidas de lava que surgieron de una nueva boca surgida en el cono volcánico en la tarde del domingo. / C7

La actividad se dispara: más lava, nuevas bocas y derrumbes en el cono con los sismos al alza

Gran parte del caudal lávico se está vertiendo hacia el noroeste sobre la colada que creó la fajana. No se descarta una nueva rotura parcial del cono

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

Tras 37 días de actividad, el volcán de La Palma vivió ayer una de las jornadas más violentas desde el punto de vista eruptivo y, lejos de cesar, intensificó su actividad emitiendo un gran volumen de material magmático que transformó la morfología del cono, abrió nuevos centros de emisión, provocó desbordamientos y avenidas de lava. Además, la actividad sísmica a profundidades medias se incrementó en frecuencia y magnitud, por lo que los científicos insisten a la población para que se prepare para sentir terremotos de intensidad VI, es decir, levemente dañinos.

«Estamos en el momento de mayor actividad», indicó a Efe el portavoz del Instituto Volcanológico de Canarias, David Calvo. De hecho, ayer se registró la mayor cantidad diaria de dióxido de azufre emitida a la atmósfera desde el inicio de la erupción, un total de 53.600 toneladas, explicó en rueda de prensa la portavoz del comité científico en el Pevolca, María José Blanco. Este dato aleja la posibilidad de que el fin de la erupción esté cerca porque el volumen de SO2 debería descender para empezar a atisbar el cese de la proceso eruptivo.

RASGOS CAMBIANTES

  • Tope de dióxido de azufre El volcán emitió 53.600 toneladas de dióxido de azufre, el máximo diario registrado

  • 270 seísmos Los terremotos a media profundidad aumentaron el domingo, llegándose a localizar esa cantidad.

  • Más tremor La evolución del ruido sísmico está creciendo paulatinamente junto a la actividad efusiva del volcán

  • Reconfiguración Los cambiso en el cono permitieron que la lava fluyera sobre la colada primigenia que formó la fajana

Esta actividad desbocada aumenta la incertidumbre sobre el camino que tomará el caudal. «Se han abierto nuevos puntos de emisión de coladas de lava en el flanco oeste del cono principal, con una elevada tasa de emisión», señaló Blanco. Hasta el mediodía de ayer, de las cinco bocas abiertas, tres lanzaban piroclastos y gases, y otras dos emitían lava; la primera, situada en el extremo sureste de la fisura, apenas había avanzado hacia el barrio de Corazoncillo y está parada cerca de la planta fotovoltaica, mientras que la otra conducía un gran flujo de lava sobre la colada primigenia que formó la fajana en la playa de Los Guirres.

«Tras la reconfiguración del cono principal, debido a la enorme cantidad de lava emitida ayer, se han creado grandes avenidas y la lava está moviéndose por la zona oeste ocupando la colada 1 o primigenia, y también la colada 4, al norte de la montaña de Todoque. El resto están bastante frenadas y con poco aporte», subrayó el director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, pocas horas antes de que se abriera una nueva boca y que otro punto de emisión colapsara variando el rumbo de las coladas.

De hecho, la variabilidad del cono es tal que Morcuende no pudo precisar el número de centros emisores. «Al menos, desde el inicio de la erupción, se han abierto 10 puntos, De ellos, algunos están activos, probablemente cinco. Están abriéndose y cerrándose continuamente», dijo.

La colada de La Laguna no ha avanzado y, como el resto de las coladas, se continúa monitorizando su recorrido por si fuera preciso adoptar nuevas medidas de protección civil. Lo mismo sucede con la que discurre próxima al acantilado hacia la playa del Perdido, que se mantiene a unos 110 metros del mar.

«Ahora mismo, el centro de emisión tiene una posición óptima para no causar un daño mayor», subrayó Morcuende quien reconoció que el único problema que podría surgir es que una reconfiguración del cono modifique la trayectoria de la colada.

Esta frenética actividad eruptiva también se ha apreciado en la intensidad del tremor -el ruido causado por la salida de la lava- que aumentó considerablemente desde el domingo, sobre las 16.00 horas, tras un sismo de magnitud 4 a 10 kilómetros de profundidad, el mayor de los registrados a media profundidad. «Tenemos claramente una gran salida de lava y esto ha provocado la recolocación del material en profundidad y eso se refleja en el tremor», resaltó.