La carretera GC-200 permanece cerrada al tráfico entre el casco de Agaete y El Risco. / C7

El viento impide retirar las piedras que bloquean el principal acceso a La Aldea

La carretera GC-200 está cerrada desde el sábado por los desprendimientos caídos en Faneque. Los operarios no empezaron a quitarlos hasta ayer lunes

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

La principal vía de acceso a La Aldea, la carretera GC-200, permanece cerrada a la circulación desde que la caída de piedras sobre la calzada por desprendimientos a la altura del Risco de Faneque obligara el pasado sábado a cerrar la vía por la seguridad de los usuarios.

Los operarios de conservación de carreteras del Cabildo no pudieron acceder al tramo cerrado al tráfico hasta la jornada de ayer lunes debido a que las rachas de viento en la zona superaban los 50 kilómetros/hora y seguían produciendo ligeros desprendimientos que impedían el trabajo del personal.

Las tareas de retirada de los desprendimientos y de limpieza de la calzada se iniciaron al mediodía, una vez que amainó la fuerza del viento y mejoró la climatología. No obstante, aún queda trabajo por hacer para reabrir la calzada, por lo que el corte de la vía se mantendrá al menos hasta la jornada de hoy martes, según ha comunicado el Servicio de Carreteras.

El consejero de Obras Públicas del Cabildo, Miguel Ángel Pérez, explicó que el viento reinante hacía temer que se produjeran nuevos desprendimientos en cualquier momento, impidiendo intervenir por la seguridad de los operarios.

Pérez mostró su confianza en que el tramo afectado se reabra a la circulación lo antes posible, dadas las complicaciones que el cierre genera para la actividad cotidiana de los vecinos de La Aldea, obligados ahora a un rodeo de varias horas de duración al volante para salir del municipio más aislado de la isla.

El portavoz del colectivo Foro Roque Aldeano, Rafael Ramos, resaltó la necesidad de evitar el tránsito de vehículos por Faneque abriendo a la circulación los túneles que sustituirán a ese tramo de la GC-200, en construcción dentro de las obras de la segunda fase de la nueva carretera a La Aldea.

Uno de los dos túneles paralelos está perforado en su integridad y al otro le faltan unos 100 de los 2.100 metros de longitud de ambos.

Ramos espera que el Gobierno de Canarias los ponga en servicio a mediados de 2022 para que el tramo más peligroso de la GC-200 se convierta en una pesadilla del pasado.

Para ilustrar las complicaciones que el cierre de la carretera supone para los aldeanos y los vecinos del barrio de El Risco, de Agaete, el portavoz de Roque Aldeano señaló que para un vecino que tenga que ir hasta Guía para someterse a tratamiento de diálisis el viaje por carretera se prolonga de poco más de 30 minutos a 3 horas. Ir a la capital por Mogán, en vez de por el Norte y la GC-2, supone perder más de 2 horas en la carretera para un recorrido que se realiza en la mitad de tiempo.

El cierre de la GC-200 coincide además, comentó Ramos, con un tráfico intenso de vehículos pesados debido a la zafra del tomate y la presencia de turistas practicando ciclismo en la carretera por Mogán.