Foto de archivo del cementerio del Lomo de Maspalomas. / C7

Una vecina denuncia que su madre lleva casi 20 días sin enterrar en San Bartolomé

La familia de la fallecida pidió ayuda a Servicios Sociales al día siguiente de su muerte, el 17 de marzo

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

Los restos mortales de María Imelda Díaz Pérez han estado casi 20 días esperando sepultura en el cementerio del Lomo de Maspalomas, en San Bartolomé de Tirajana, según denunció su hija, María Imelda Pérez, ante los micrófonos del programa 'La Mañana de Cope' Gran Canaria. Como no tenía recursos económicos, el Ayuntamiento debe asumir su inhumación, pero asegura Pérez que hasta que no acudió a los medios de comunicación, el departamento de Servicios Sociales no se dio prisa en tramitar su entierro. Este lunes ya quedó desbloqueado y la previsión es que tenga lugar este martes, una vez que aterrice en Gran Canaria el otro hijo de la fallecida. Sin embargo, la familia no olvida y se plantea ir a los tribunales. Por su parte, Servicios Sociales defiende que ha sido diligente y que no tiene responsabilidad en la dilación de los plazos.

María Imelda Díaz falleció en su casa por causas naturales el 17 de marzo, pero precisó de autopsia, por lo que su muerte tuvo que pasar por los juzgados. Relata su hija que desde el día siguiente solicitó la ayuda en Servicios Sociales y que hasta este lunes no se le dio salida. Siente que ha sido engañada y que no ve más explicación al retraso que la «incompetencia» de los trabajadores. «Han tenido a mi madre en una nevera como si fuera un yogur», afirma indignada. Dice que ha necesitado medicación para soportar esta «aberración» y que ahora recabará ayuda psicológica. Y se queja también porque le han negado el accedo al informe por el que autorizan el entierro.

Desde Servicios Sociales, sin embargo, se asegura que fueron diligentes, que los papeles le llegaron del juzgado a los 8 días de la muerte de Imelda y después de que ellos les apremiaran. «En un solo día se dio el trámite al área de Cementerios», sostiene la edil Mercedes Díaz. El responsable de los camposantos, Bartolomé Acosta, asegura también que firmó en cuanto le llegaron. Y desde la concesionaria que lleva el cementerio recuerdan que son el último eslabón de la cadena y que en cuanto reciben la orden, entierran sobre la marcha.

María Imelda Díaz recibirá al final sepultura con cargo al cupo de 20 entierros de beneficencia anuales que están estipulados en el contrato que el Ayuntamiento firmó con la empresa que gestiona el camposanto, según informa Díaz. Los costes de esos 20 primeros los cubre la compañía. El resto corren por cuenta del consistorio.