Varapalo al Plan de Ordenación Turística Insular

Limitar la construcción de hoteles que no tengan la categoría de cuatro estrellas no es defender el interés general sino favorecer a un determinado tipo de establecimientos vinculados a un criterio económico. Así lo señala el Tribunal Superior de Justicia de Canarias al anular el artículo 50 de la Ordenación Turística Insular.

GABRIEL SÚAREZ | MASPALOMAS

La Sala de lo Contencioso Administrativo, sección segunda, del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), ha estimado parcialmente el recurso interpuesto por la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de Las Palmas, contra el Plan Territorial Especial de Ordenación Turística Insular (PTEOTI-GC), aprobado definitivamente por acuerdo de la Comisión de Ordenación del Territorio de Canarias (Cotmac) en sesión de 28 y 30 de noviembre de 2011, y promovido por el Cabildo de Gran Canaria, del cual anula los artículos 50, 38, 37 y 49.

Lo más relevante de la sentencia, que lleva fecha 10 de abril de 2017 y fue notificada a las partes anteayer, es la anulación del artículo 50 del citado Plan Territorial, el cual establecía que sólo se podrían autorizar, en la Zona Turística Litoral del Sur de Gran Canaria, la construcción de hoteles con una categoría mínima de 4 estrellas (al margen de los procesos de renovación edificatoria), contraviniendo con ello los dictados de la vigente Ley de Renovación y Modernización Turística de Canarias (LRMTC), que no impone ninguna limitación en ese sentido.

El fallo, un varapalo para quienes impulsaron un plan que impidió la implantación de nuevos productos hoteleros en el Sur, considera «insostenible» el argumento empleado en su defensa por el Gobierno de Canarias y el Cabildo Insular, quienes sostenían que el PTEOTI fue aprobado con anterioridad a la LRMTC y que «no existe nulidad sino derogación tácita de algunos de los artículos impugnados». El Plan impugnado fue aprobado con anterioridad a dicha norma legal aunque su publicación se demoró más allá de dos años. «La vigencia de las normas es a partir de sus publicación, no de su elaboración o aprobación», afirma la Sala.

Recordamos que la LRMTC, introdujo una nueva redacción a su artículo 4.2, admitiendo la concesión de nuevas autorizaciones a hoteles y establecimientos extrahoteleros, con independencia de su categoría, siempre que cumpliesen con una serie de requisitos de carácter medioambiental y estándares de calidad edificatoria.

La FEHT ha venido abogando por la libertad de las iniciativas empresariales para la construcción de establecimientos turísticos, sin que desde la administración se impongan criterios ajenos a su ámbito competencial.

El TSJC da la razón a la patronal en base a la Sentencia del Tribunal Constitucional de 8 de octubre de 2015, que declaró la nulidad de los apartados a) y c( de la LRMTC por «violación de normas básicas estatales». Señala en tal sentido, que el criterio de impedir hoteles de categoría inferior a 4 estrellas «vulnera la norma básica del Estado al utilizar un criterio de naturaleza económica relacionado con la clasificación de los establecimientos» y por tanto, asegura que esa regulación «no guarda conexión directa con las razones imperiosas de interés general que invocan» en la introducción dichas restricciones.

La Sentencia que no es firme todavía, es susceptible de recurso de casación ante el Tribunal Supremo por parte de las administraciones personadas en el proceso: Consejería de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias; Cabildo Insular de Gran Canaria y Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana.