Poco personal, con maquinaria escasa y deficiente para la limpieza del municipio

De los 190 trabajadores que deberían haber según el pliego de condiciones, la empresa solo cuenta con 122 empleados, siendo eventuales unos 30

Ronald Ramírez Alemán
RONALD RAMÍREZ ALEMÁN

A las continuas quejas que los trabajadores de la UTE Santana Cazorla-Valoriza Medioambiente exhiben por las condiciones que han de desarrollar su labor de limpieza y recogida de residuos en la ciudad, ahora aportan datos. Números que convierten esta enfado en procedente. Para empezar, porque son pocos para lo que una ciudad de más de 100.000 habitantes requiere. Solo 122 trabajadores, alrededor de 30 de ellos eventuales, cuando el pliego de condiciones recoge que la empresa debe tener en plantilla a, mínimo, 190 empleados.

Y, encima de escasos, mal equipados. El contrato reza que tendrían que estar operativos 29 camiones de diferentes tipos (de recogida lateral, trasera y selectiva, de caja abierta, satélite o lavapapeleras), pero la realidad es que en las calles están en funcionamiento 12. Menos de la mitad. Y con respecto al resto de maquinaria, el porcentaje es algo mejor, pero todavía precario. Entre vehículos para recogida de residuos, cubas de riego, barredoras, furgones, todoterrenos para limpieza de playas o carretillas elevadoras, hay 11 disponibles de los 19 que exige el pliego.

«Ya hemos presentado varias denuncias y la inspección de trabajo nos ha dado la razón en temas como el control horario, que la empresa llega a modificar con típex. Pero, a pesar de todo, lo siguen haciendo para evitar pagar las horas extras», aseveran varios trabajadores. El malestar de la plantilla es prácticamente unánime. «Salen camiones sin la ITV a la calle. Vehículos viejos, con muchos años de uso y que presentan averías constantemente. Encima, como son pocos, no reciben el mantenimiento que deberían porque no pueden parar al no haber más coches», amplían.

Según relatan los empleados, esta falta de vehículos les obliga en ocasiones a hacer uso de sus propios coches, depositando la basura en ellos para tirarla a los contenedores. «Ya que parece que con la UTE no se puede hacer nada, que el Consistorio nos defienda, tanto a nosotros como a los vecinos, que no reciben el servicio de limpieza que debería por los impuestos que pagan», advierten, pidiendo al Consistorio que fiscalice el cumplimiento del pliego de condiciones y que, en caso contrario, sancione a la empresa tal y como se recoge el contrato.