El parterre tiene todo tipo de flores y árboles frutales, como tres plataneras. / COBER

El jardín de la tranquilidad de Adrián

Ecológico. El vecino Adrián Alonso le ha dado otra imagen con sus plantas a un pequeño terreno de La Barranquera que hasta el 2020 estaba abandonado y repleto de todo tipo de residuos

Juan Pérez Benítez
JUAN PÉREZ BENÍTEZ Telde

Los grandes cambios nacen siempre de pequeños gestos. Y si no, que se lo pregunten a Adrián Alonso. Un vecino jubilado que desde hace más de tres décadas vive en el barrio de La Barranquera y que ha visto y ha sido parte de la transformación positiva de la calle en la que vive. Una metamorfosis que se ha conseguido gracias a la simple rehabilitación de un solo parterre de cerca de 30 metros cuadrados que yace justo al lado de su casa.

En 2020, tras meses encerrado en casa por el confinamiento, a Adrián se le ocurrió la magnífica idea de intervenir en el pequeño terreno que siempre había estado abandonado justo al lado de su casa. De esta manera quería que la parcela pasara a tener una mejor vida, que le alegrase la vista al salir de casa y que les diese tranquilidad a él y a su mujer.

Impulso de varios jóvenes

Con la ayuda de varios jóvenes comprometidos con este tipo de causas, consiguieron limpiar y restaurar un espacio que siempre estuvo lleno de escombros y otro tipo de residuos. «Los chicos siguen visitándome a mi y al terreno a día de hoy». Al teldense se le ilumina la cara cada vez que lo recuerda porque «lo que han hecho significa mucho para mí. Lo que antes era un vertedero, ahora se ha convertido en un lugar más alegre y colorido».

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Sobre este pequeño trozo de tierra brotan a día de hoy varias plataneras, granados y otras plantas florales que llenan de satisfacción a Adrián, quien riega cada ocho o nueve días con agua de su propio grifo. «A mi esto me entretiene y me da vida», asegura Adrián, quien fuese dueño del mítico Bar Alonso, donde muchos aseguran que se hace el mejor bocadillo de caballa de Canarias.

Ayuda de dos vecinos

Esta actividad también sirve para crear comunidad en el vecindario. Son dos vecinos más los que ayudan a cuidar el entrañable jardín, al que casi no le queda espacio para un vegetal más. «Les estoy muy agradecido porque cuando no he podido, ellos también se han hecho cargo y esto también les pertenece», afirma el jubilado.

Barrios Verdes

El jardín de La Barranquera significa un pequeño cambio. Pero sumado a los otros 40 espacios abandonados que se han transformado en jardines y huertos por todo el municipio, suponen una transición de la zona urbana.

Para hacer posible una ciudad más ecológica es importante el trabajo de Barrios Verdes, una asociación que ha ayudado a Adrián en este proyecto. Cristina Fernández, su presidenta, asegura que su objetivo es impulsar la participación vecinal en este tipo de iniciativas que enriquecen el paisaje y benefician al ciudadano.

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