La muestra, compuesta por 22 obras gráficas, puede visitarse de manera gratuita hasta el día 4 de julio, de martes a domingo, de 10.00 a 18.00 horas. / C7

Un grito contra el maltrato a la naturaleza

'Reflexiones gráficas' ofrece en la Casa-Museo León y Castillo una crítica frente a la hipocresía, el machismo y en defensa del medioambiente

Ronald Ramírez Alemán
RONALD RAMÍREZ ALEMÁN

Comunicación intercultural, feminismo y maltrato a la naturaleza. Estos son los ingredientes que salpican la original exposición de Rolf C. Håkansson, exhibida en la Casa-Museo León y Castillo desde el pasado 13 de mayo. 22 obras componen 'Reflexiones Gráficas', una entrega que acerca las inquietudes de este artista sueco afincado en Gran Canaria a través de tres series independientes pero, a su vez, interrelacionadas y en continua búsqueda del equilibrio visual y conceptual con la naturaleza como objetivo final.

A su vez, la exposición, que podrá visitarse hasta el próximo 4 de julio de martes a domingo, de 10.00 a 18.00 horas, muestra diversas disciplinas artísticas, siendo el grabado la técnica por excelencia, tanto el tradicional como el fotograbado, pero mezclado con el tallado en madera pintada, arte-objeto y pintura sobre lienzo. Una muestra con la que Håkansson ataca a la hipocresía, al machismo y al maltrato medioambiental. Además, de forma paralela, se pueden encontrar obras que juegan a romper partituras, a combinar técnicas y formatos.

La exposición está compuesta por 20 nuevas obras de este artista, a las que se suman 'Gritos' y 'Susurros', dos propuestas incluidas en las exposiciones itinerantes colectivas del concurso Gran Canaria series de Obra Gráfica organizado por el Cabildo. La mayor parte de las nuevas creaciones, desvela el artista, han sido confeccionadas entre 2020 y 2021.

La exposición está formada por 20 nuevas obras de Håkansson, además de 'Gritos' y 'Susurros', dos trabajos incluidos en las muestras itinerantes del concurso de Obra Gráfica

En esta muestra sorprenden dos piezas individuales: por un lado, 'Un viaje 40 años atrás', única obra que mira a los retrovisores del pasado aludiendo a la cuna artística del creador, al proceso de aprendizaje y a los referentes iniciales que hoy lo construyen. Y, por otro parte, un guiño final al dadaísmo, con la obra 'Olfato', un juego humorístico con el propio proceso creativo y una mención especial a la espontaneidad creadora, con la que el artista sueco plasma cómo mima a un niño interno que quiere recordar que solo a través del arte se puede expresar lo que uno no entiende.