Imagen del lugar donde se genera el polvo que afecta a trabajadores. / C7

Empresas del Goro se quejan por el polvo residual que produce uno de sus vecinos

J. P. Telde.

Varias empresas asentadas en la zona industrial del Goro llevan más de un año quejándose por el polvo residual que genera una de las empresas que opera con excavadoras y mediante machaqueo muy cerca de ellos y que, entre otras cosas, está afectando a la salud de sus trabajadores. El mayor problema es que nadie hace nada a pesar de las reincidentes protestas.

Ni Policía Local, ni Seprona han hecho caso al reclamo por parte de estas entidades que están siendo afectadas sin poder ponerle remedio a lo que ya ha generado, según comentan ellos mismos, más de una baja entre el personal de estas naves aledañas por problemas respiratorios. Además explican hartos de esta situación que «para más 'inri', cuando hemos logrado contactar con ellos (la empresa creadora del problema) nos contestan diciendo que eso es de la calima».

Depende del día afecta a unas compañías o a otras. Dependiendo de si el viento viene del norte o del sur. Algo que se convierte en un «infierno» los días de mayor corriente. Asimismo incurren en que les hace trabajar el doble, puesto que la arenilla se apodera del interior de sus naves en apenas unas pocas horas, dañando de este modo sus maquinarias. «Un día tuvimos que parar de trabajar tres horas para ponernos a limpiar las herramientas y la nave. Ese día era insoportable», expresa uno de los afectados. Nadie está pidiendo nada extraordinario, solo que se les escuche y se tomen medidas.