Conjunto de juguetes que llegaron a los niños afectados por el volcan de La Palma. / c7

Denuncian el 'reparto irregular' de juguetes donados a niños de La Palma

Los regalos enviados por alumnos de los centros Padre Collado y Maestro Félix Santana a afectados por el volcán, no llegaron en su totalidad

Juan Pérez Benítez
JUAN PÉREZ BENÍTEZ

Todo lo que empezó siendo una bonita iniciativa impulsada por los centros del CEIP Padre Collado, del Lomo Magullo, y el CEIP Maestro Félix Santana, en el Valle de los Nueve para ayudar a los niños de las familias damnificadas por el volcán de La Palma, acabó por convertirse en un nuevo episodio de vergüenza y de mala calidad humana, concretamente en el Consistorio de Santa Cruz de La Palma. «Alguien que trabaja en el ayuntamiento se vio con la potestad de meter la mano en el paquete con los juguetes y repartirlo entre sus amigos», denuncia Juan Arturo San Gil, edil de Protección Civil y Seguridad del municipio palmero, a quien debía llegar íntegramente el palet lleno de juguetes que se iban a repartir con las implicados en el desastre natural.

Estas navidades no eran unas navidades cualquiera para la gente de la Isla Bonita que vio como toda su vida se hundía entre el fuego y las cenizas, con la impotencia de ver que no podían hacer nada. Por este hecho, ambos centros con la ayuda del concejal municipal de Educación y Solidaridad tendense, Juan Francisco Artiles, se unieron para hacer un poco más felices estas fechas a esos pequeños que lo habían perdido todo. Un acto que sacó a relucir lo mejor de los alumnos y padres que se involucraron en la causa sin siquiera pensárselo.

Todo lo contrario se vivió en el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, como denuncia desde allí San Gil. Desde su plataforma digital 'tvlapalma.com' quiso dar a conocer una realidad que casi frustra el acto de bondad emitido desde los colegios teldenses.

El edil palmero se siente «muy avergonzado» al enterarse de lo ocurrido y ha llegado a pedir la dimisión del concejal a quien denuncia. «No me puedo quedar callado ante este acto», lamenta públicamente. Una rabia que no puede contener y que añade que el responsable, del que no piensa decir su nombre, «puso como excusa que pensaba que era una entrega por parte de un particular para el Ayuntamiento», subraya en su explicación.

El caso ha generado revuelo y malestar entre bastidores. El propio Juan Francisco Artiles, quien explica que «este no ha sido un gesto con intención de politizar nada», sino que «lo he hecho con iniciativa propia y costeando yo mismo el envío para que llegase a tiempo», pide ahora, junto a San Gil, que «el causante de esta situación bochornosa debe recapacitar y pedir disculpas a todo a los niños, padres y profesores de los dos centros educativos que hicieron esta iniciativa posible desde la empatía hacia los afectados del desastre que ha convertido sus vidas en un calvario desde que se inició la explosión hace muchos meses», reivindica.