Al rescate del camino viejo a la playa

Llega el verano y vuelven las vacaciones, el sol, la operación bikini y los días de playa. Así pasa en medio mundo, en Canarias y en Ojos de Garza. Pero a esta cala vuelve también el lío de tráfico que se monta en la única y estrecha vía de entrada y salida. Los vecinos dicen que hay otro camino, pero que está dentro de una finca. / Telde

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

Hasta por dos veces han perdido esta reclamación en los tribunales, pero los vecinos de la cala de Ojos de Garza insisten en que el camino viejo a la playa es público y que aún puede recuperarse por la vía administrativa. El presidente de Playgarza, Juan Pedro Pérez, sostiene que no puede servir de carta de propiedad «un simple saluda de un alcalde», que a la justicia no se le aportaron todas las pruebas cuando les negó la razón en sendas sentencias en 2005 y 2006 y que la jurisprudencia del Tribunal Supremo deja abierta a los ayuntamientos una puerta administrativa para reclamar las propiedades públicas.

Ese camino, dice Pérez, era la senda que históricamente usaban los vecinos para acceder a la orilla del mar. Estaba plantada con tarajales y cruzaba en medio de la finca que posee en esta zona la empresa Juliano Bonny Gómez SA. Sale de donde hoy está la estación depuradora de Ojos de Garza y discurre en diagonal hasta más o menos la mitad del caserío que precede a la orilla. Sin embargo, la entidad mercantil siempre ha defendido que este camino nunca fue de titularidad pública (aportó una escritura de compraventa de 1952) y que fue ejecutado hace más de 50 años porque era necesario para la explotación, pero «que se toleró que se usara también por los particulares como acceso a las casetas», luego construcciones de la playa.

A instancias de los vecinos, el Ayuntamiento inició en 2003 un expediente de disciplina urbanística por la supuesta invasión de ese camino público, proceso que acabó en los tribunales tras una denuncia de la empresa. Y las dos sentencias, en primera instancia y en segunda, le fueron favorables, pero según Pérez, porque el consistorio no aportó las pruebas que debía aportar. Entiende que fue clave un informe firmado por el jefe de Patrimonio el 4 de noviembre de 2004 y aportado al juzgado el día 10 del mismo mes que certifica que no consta ese camino en el inventario de bienes municipales. Al conocer el informe, Pérez entregó sobre la marcha a ese negociado varias certificaciones de la secretaría municipal, desde 1965, que lo situaban como patrimonio público y emitió otro informe, el 23 de noviembre de ese mismo año, determinando, finalmente, que el camino era de titularidad municipal, pero que, y esto es lo que escama a Pérez, jamás se aportó a los juzgados.

Así las cosas, Playgarza y los vecinos insisten. «Ese camino es público», ha de recuperarse y convertirse en la solución a los problemas de tráfico del barrio. El actual se usaría como vía de entrada y el que está hoy dentro de la finca como carretera de salida.